|
|
|||||||

|
ACTUALIDAD DE
EDUARDO BAGLIETTO SERVICIOS
PUBLICOS Obras
Públicas: objetivos de dos subsecretarías COSTO
DE LA CONSTRUCCION ACTIVIDADES SEGURIDAD EN LA CONSTRUCCIÓN OPINION Paralización
del transporte de cargas TECNICAS NORMATIVA CURSOS LEY TARIFARIA EMPRESAS Y CRISIS Mantenimiento
centrado en confiabilidad Alianzas
Tecnológicas Ambientales Aperturas
y adjudicaciones Los
impuestos y el sector de la construcción Refinación
del petróleo Bases
para un plan de acción: propuestas para la emergencia
Cuando se concentra el análisis en la construcción, las posibilidades de realizar obras públicas con ingresos fijos en pesos, se ve cada vez más limitada por el aumento de los costos que se está registrando, siempre que la posibilidad que tienen las provincias de utilizar esos fondos para abonar remuneraciones, no se ejerza. Durante los primeros tres meses del año, el índice del costo de la construcción para Capital Federal y Gran Buenos Aires ha mostrado un aumento de 7,2% en comparación con el primer trimestre de 2001, en tanto la suba llega a 13,4% cuando se contrasta marzo con diciembre del año pasado. Este último valor adquiere mayor relevancia, porque la tasa equivalente anual es de 65,1% para fin de año, con lo cual el promedio de suba de los costos de la construcción sería de 32% entre 2001 y 2002. El índice calculado por el Indec reflejó hasta el momento un fuerte aumento de los precios de los materiales para construcción, que más que duplicaron la suba del promedio general. El costo de la mano de obra todavía no ha sufrido modificaciones y los gastos generales han crecido muy por debajo del promedio. Entre diciembre de 2001 y marzo de 2002, los incrementos observados fueron de 26,8% para materiales y 5,6% para gastos generales, debiendo resaltarse que las tasas equivalentes anuales para ambos rubros se ubican en 158,8 y 24,4%, respectivamente. Los ingresos del Fondo Nacional de la Vivienda y de los principales fondos específicos dependen básicamente del impuesto a la transferencia de combustibles, que es de suma fija; es decir que se obtiene un ingreso fijo por litro de combustible comercializado. En este sentido, la disminución de los despachos de combustibles debido a la suba de sus precios en un contexto de caída real de los ingresos, reduce también las entradas nominales del Fonavi y de los restantes fondos. Simultáneamente, los menores ingresos nominales deben contrastarse con mayores costos de construcción, que en la actualidad superarían el 30% anual, con lo cual la capacidad de continuar con las obras paralizadas o de iniciar nuevas, se verán fuertemente reducidas. La debilidad presupuestaria que enfrenta el Gobierno impide que se destinen fondos adicionales para cubrir las pérdidas referidas, haciendo prever que la ejecución presupuestaria de 2002 será la más baja de los últimos años en valores nominales, pero principalmente en términos reales. A ello hay que agregar la falta de señales por parte de las autoridades para revertir el escenario macroeco- nómico actual, donde la ausencia de horizonte de planeamiento coadyu- va para que la porción privada de la inversión en construcción (que es aproximadamente 85% del total), también profundice su contracción y con ello el nivel de actividad sectorial. La recomposición de las relaciones contractuales entre privados y de los privados con el Estado, depende del restablecimiento de las reglas de juego y de que las mismas se respeten, destacándose en primer lugar los derechos de propiedad. El Gobierno modificó unilateralmente los contratos existentes y destruyó instituciones básicas, pero todavía está a tiempo de revertir las señales enviadas. Si no se reconstituyen las instituciones y los derechos de propiedad, entonces la inversión tardará mucho tiempo en recomponerse y si esto es así, entonces el sector de la construcción, dinamizador básico de cualquier economía nacional, se mantendrá en niveles mínimos de supervivencia, condicionando el nivel de vida de las generaciones presentes y futuras. |
| Volver arriba |