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ASOCIACION
DE CARRETERAS CIUDAD SERVICIOS
PUBLICOS PRODUCCION
INDUSTRIAL DECLARACION HIDRICAS Tratamiento
de efluentes líquidos OPINION SEGURIDAD
EN LA CONSTRUCCION La
ley tarifaria NORMATIVAS Rendimiento
de los recursos de producción Composición
del costo de la mano de obra en la industria de la construcción Servicios
de salubridad en campos de deportes Resultados
y adjudicaciones MUNICIPIOS Tratamiento
de residuos patogénicos Acumulación
de agua Plan
de limpieza
Ideas
para la Plaza de la República y pasajes suberráneos PAVIMENTOS TECNICA ASFALTOS Pavimentos
intertrabados de adoquines (pavers) de hormigón OBRAS
PRODUCTOS PRODUCTOS PRODUCTOS PRODUCTOS
MAQUINARIAS TECNICA Cien
años fabricando motores marinos Otorgan
certificación
El presidente de la Nación puede implementar diferentes programas económicos, restableciendo la convertibilidad con el dólar o un tipo de cambio fijo o mantener el esquema actual, etc., pero los resultados siempre van a ser negativos, si no reorienta su gestión hacia la recomposición de la credibilidad de las instituciones políticas, económicas y sociales. Pero Eduardo Duhalde enfrenta una dificultad adicional a la crisis política, económica y social y es que él mismo inició su gestión con un cambio profundo de las reglas del juego, cuando generó profundas redistribu- ciones de ingresos entre diferentes sectores de la sociedad, con lo cual le resulta más que difícil revertir la desconfianza que existe en su capacidad de mando. Los reclamos prioritarios de la población, para reactivar la economía y generar puesto de trabajo, no se pueden responder ni con las leyes del Congreso ni con los decretos del Poder Ejecutivo. La recuperación de la economía depende de la recomposición de la credibilidad que los diferentes actores de la sociedad deben tener en las reglas de juego que establece una Nación, que deben ser claras, estables e impersonales. Cuando existe confianza en el funcionamiento de las reglas de juego, las empresas y las personas se animan a desarrollar sus proyectos en ese país, a establecer contratos entre ellos y también con el Estado, generando actividad económica y empleo. Esto es lo que los economistas denominan generación de riqueza y luego clasifican en agregados como producto bruto interno, inversión, consumo, importaciones y exportaciones, pero que en lenguaje coloquial no tiene otro significado que el de generar bienestar para la población. La forma en que se recompone la credibilidad es sencilla de explicar, pero es muy difícil de conseguir. Porque la reputación se construye con el mantenimiento de una conducta a través del tiempo, tanto para bien como para mal y en la Argentina, esto se contrapone con la desesperación que existe en los diversos sectores que vienen sufriendo la depresión económica de los últimos cuatro años. Evidentemente, se deberá buscar una solución de compromiso, que busque por un lado frenar, aunque más no sea, la tendencia contractiva en la que se encuentra el país, en tanto se comienzan a dar los pasos necesarios para revertir la situación estructural que nos afecta. En la medida en que los actores políticos, económicos y sociales no logren encontrar respuestas a los actuales desafíos, el escenario en el cual hay que basarse para tomar decisiones es el de las graves crisis recurrentes. En este escenario, el sistema económico fluctuará entre bruscas recesiones combinadas con esta-bilizaciones temporarias, lo cual agravará la problemática social, que se re-flejará en una dualización creciente de la sociedad. Asimismo, se observará un mayor grado de intervencionismo del Estado en la economía, tanto en su rol de regulador de los mercados como en papel de empresario. En este contexto, debemos reiterar que las relaciones contractuales en cualquier sociedad son voluntarias y no deben ser compulsivas; porque cuanto más se interfiere entre las vo-luntades de las partes, peor es el resultado en comparación con el objetivo planteado. Entonces, el Estado debería evitar la tentación de avanzar sobre las relaciones privadas, provocando la redistribución arbitraria de la riqueza y restablecer reglas de juego claras y sencillas y que se respeten a través del tiempo; porque esto es lo que permitirá que con el tiempo el motor de la recuperación económica, es de-cir la inversión en construcción y en maquinaria, se movilice nuevamente, debiendo recordarse que cuando la industria de la construcción, junto con la incorporación de máquinas y equipos se pone en marcha, mejoran las perspectivas para el conjunto de la sociedad. |
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