Cauciones, segura solución para las garantías

  Qué es y para que sirve?

Tipos de cobertura

Caución como desarrollo de negocios

Las evaluaciones...

La calificación...

Seguros Generales


Aunque opera un para nada despreciable volumen de 6700 millones de pesos anuales, la industria del seguro en nuestro país está siendo alcanzada por la recesión económica generalizada: en los últimos meses desaparecieron una veintena de compañías y las estadísticas reflejan la caída general de ventas. Considerando sólo el ramo de las cauciones destinadas a la industria de la construcción, se estima que este mercado se redujo más del 50%; aumentando la siniestralidad. No obstante, las compañías muestran en sus balances una actividad en crecimiento, ya que creció la colocación de garantías aduaneras. En este contexto, las entidades ajustaron sus costos y aumentaron la competitividad del mercado, manteniendo intacta la rentabilidad del producto. Mientras tanto, esperan la reactivación del sector. En este Informe Especial opinan algunos de los principales operadores del país.

No obstante los malos resultados de los años 1995 y 1996, cuando la producción anual del mercado local asegurador fue afectada por la denominada crisis del tequila, en la última década el primaje (volumen de primas) emitido en nuestro país aumentó casi un 150% a valores constantes.

Esto se debió a que, durante épocas, la inflación dificultó la actividad por la necesidad de corregir permanentemente los valores, pero además porque se generó un clima de imprevisibilidad en el cálculo de los gastos de los potenciales clientes.

Hoy, según la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) -el ente regulador de este mercado- la plaza está operando volúmenes anuales que alcanzan los 6700 millones de pesos, sumando en un conjunto a las primas emitidas en todos los ramos de seguros, siendo el automotor el rubro que concentra la mayor parte del mercado.

Este primaje es más que interesante, ya que están trabajando en todo el país un poco más de 200 compañías; aunque la Entidad de Aseguradoras Privadas de la Argentina (Eapra) sostiene que sólo una cuarta parte de las empresas del sector de seguros generales está con sus cuentas en orden.

De acuerdo con lo informado por la SSN, desaparecieron más de 25 aseguradoras en el último año y ahora se prepara el lanzamiento de un nuevo régimen informativo con la intención de implementar un sistema preventivo de alertas tempranas y mejorar las condiciones operativas de la regulación de la actividad en general. Entre los cambios que se proponen, el Congreso de la Nación analiza un proyecto de ley que, entre otras cosas, obligará a las compañías a presentar balances mensuales, en tanto que los clientes deberán abonar los seguros en los bancos. Estas modificaciones no afectarían en nada a las cauciones -como ya se verá-, pero servirían para determinar “la fecha de pago”, por ejemplo y de paso, abultar la caja de las entidades bancarias. Ciertamente, si bien el momento actual no es tan comprometedor como en el período del tequila, considerando la prolongada recesión que afecta a la economía global, la mayoría de las aseguradoras opina que la situación podría tornarse delicada: en los últimos meses, por el menor poder adquisitivo de la gente, cayó la cantidad de pólizas contratadas; incluso, algunos dicen que la crisis afectó la cadena de pagos de muchas de las empresas.

La demanda sube y baja

Ultimamente el ramo cauciones en particular se ha visto afectado de alguna manera por la menor actividad de la industria de la construcción en la Argentina. De hecho, esa recesión impulsó hacia abajo la demanda de pólizas nuevas para el sector; pero también incidió en el flujo de caja de muchas empresas con obras en ejecución.

En este sentido, las deudas acumuladas por el Estado representan el más claro ejemplo de cómo puede cortarse la cadena de pagos cuando los empresarios tienen problemas para afrontar sus costos operativos.

“La deuda que tiene Vialidad Nacional está empujando a las empresas a la quiebra”, aseguró Carlos Silvestri, subgerente técnico de La Holando Sudamericana. “La situación de las empresas constructoras en este momento es muy delicada. A mí me dicen que ven un panorama incierto”.

Otro tanto podría decirse de la deuda que tiene el INdeR (Instituto Nacional de Reaseguro) con varias compañías de plaza. Pero, de todos modos, ya que la caución tiene otros campos de aplicación, las aseguradoras han mantenido constante su primaje en este rubro y en algunos casos, han mejorado su posición en el mercado.

Pese a la crisis generalizada, “curiosamente el mercado (de cauciones) no cayó; al contrario, en la evolución de las primas emitidas anualmente se nota un crecimiento”, explicó José de Vedia, presidente de Aseguradores de Cauciones. “Lo que cambió es la composición del mercado, con la aparición de nuevas coberturas, por ejemplo o la disminución de la demanda por parte del Estado”.

Asimismo, ha crecido la demanda dirigida al ejercicio de distintas actividades o profesiones (despachantes de Aduana y concesiones, por ejemplo) y de cauciones aduaneras (importación, exportación, tránsito terrestre, habilitación de depósito fiscal y diferencia de derechos y tributos, por ejemplo). En cierta forma estos factores influyeron para alcanzar un balance positivo en el primaje obtenido por las compañías que hacen cauciones, emparejando así la pérdida del volumen que demanda habitualmente la industria de la construcción. Cabe señalar aquí que esta paradoja además refleja un aspecto del modelo económico imperante en el país en los últimos años, pero eso es materia de otro análisis. Hoy, la realidad indica que pese a la recesión en la construcción, los seguros de caución continúan siendo rentables y no tienen competencia.


La caución en la construcción

Qué es y para qué sirve

Pese a que en algunos ámbitos aún continúan utilizándose las garantías bancarias -que son más onerosas que las cauciones-, en general, todas las empresas constructoras aseguran al "dueño de la obra" la realización de sus proyectos accediendo a un tipo de póliza de seguro denominada caución. En verdad y para ser precisos, este producto es requerido por los comitentes (asegurados) y sirve para que las constructoras (tomadores) garanticen los distintos estadios de un emprendimiento. A modo de "indemnización por daños", la caución emitida por una compañía (asegurador) cubre una suma fijada con anticipación por el comitente, mientras que su costo para el tomador será proporcional al grado de riesgo que implique la relación constructora-objeto del contrato.

«En el ramo de las aseguradoras de cauciones, hay que decir que el mercado argentino es muy profesional. Vale destacar que el volumen de pólizas emitidas en nuestro país supera por más del doble al mercado de cauciones de Brasil, por ejemplo», indicó de Vedia, de Aseguradores de Cauciones.

Indudablemente el mercado argentino de cauciones es el más dinámico de los países de la región. Pero, en realidad, la eficacia de este negocio no reside en el volumen de las primas emitidas sino en el índice de siniestralidad y en ese sentido, nuestro «mercado se caracteriza por tener muy buenos suscriptores (evaluadores de riesgo) y compañías especializadas; por eso, la siniestralidad es muy baja. Esto, a la hora de hacer sus propias evaluaciones, para el comitente es un elemento importante», concluyó de Vedia.

Así, los contratos de cauciones forman acuerdos de tres partes: el tomador paga las primas según el tiempo y forma convenidas mientras las pólizas quedan en poder del comitente hasta tanto éste quede satisfecho con el cumplimiento comprometido.

Por su lado, la compañía aseguradora hace un seguimiento del objeto del contrato y recibe de vuelta la póliza una vez fehacientemente terminado el trabajo o servicio contratado, quedando en ese momento cancelada la póliza y sus pagos.


Tipos de cobertura

En el mercado local, tanto para obras y/o suministros públicos o privados, se utilizan cauciones para el mantenimiento de oferta, ejecución de contrato, anticipos financieros y por acopios, sustitución de fondos de reparo, tenencia de materiales para fabricación o montaje, certificación de avance de fabricación y tenencia de bienes para uso, reparación, manutención o reacondicionamiento, por ejemplo; aunque la lista de aplicaciones se incrementa en forma permanente con el lanzamiento de nuevos productos.

Como es sabido, en el mercado asegurador existe una lista casi interminable de productos: responsabilidad civil, incendio, de vida, robo y automotor son sólo algunos ejemplos.

Pero, en realidad, hay un tipo de seguro para cada actividad que implique riesgo alguno. Y si no existe, se lo crea; tal es el caso del enterprise earnings protection insurance (seguro de protección a las ganancias empresarias que emite el Reliance Group de Nueva York), que cubre déficits en las ganancias anticipadas debido a circunstancias ajenas al control de la gerencia o las recientemente lanzadas en nuestro país: cauciones (no financieras) dirigidas a cubrir al inversor de obras de construcción.

Se trata de garantías de cumplimiento del contrato a favor del financista; éstas no le garantizan la devolución del préstamo, sino que una obra se termine. Es una póliza que actúa como complemento de la garantía tradicional de cumplimiento emitida a favor del dueño de la obra y «viene a cubrir al cuarto integrante de eta familia de tres», aclaró Aníbal López de Aseguradora de Créditos y Garantías (ACG).

Estas pólizas tienen distintas aplicaciones y denominaciones, según la entidad que solicite su aprobación a la Superintendencia de Seguros de la Nación.

Alguien que nunca utilizó cauciones, ¿en qué costos tiene que pensar?

"En principio hay que calcular que las pólizas representan un porcentaje (30%) del monto total presupuestado de la obra a realizar. Así es que es fácil calcular el monto del seguro. Luego, sobre ese porcentaje, los costos pueden alcanzar hasta el 2% anual de esos montos. En este sentido, puede decirse que la caución no tiene competencia en el mercado: cualquier aval bancario seguramente superará el 7% anual y además, inmovilizará el crédito en el banco", explicó Ernesto Duartes, de La Construcción.


La caución como desarrollo de negocios

Luis E. Arbini, gerente técnico y Salvador Scacciaferro, gerente comercial de Alba Cía. Arg. de Seguros

La caución, ¿es un producto difícil de vender?

En el contrato de seguro de caución intervienen tres partes. Por eso, al tratar de explicar su mecánica de funcionamiento, hay que concentrarse en la base que origina el contrato de seguro de caución, que es siempre «accesorio» a una relación jurídica principal. Aparece en el centro de la escena la obligación que tiene una persona de garantizar cierto comportamiento, ya sea de origen legal o contractual, frente al titular de un derecho.El riesgo que asume el asegurador es en consecuencia «la conducta de este obligado», necesitado legal o contractualmente a reforzar su cumplimiento mediante garantías, para poder desarrollar su negocio. Si calificar conductas, capacidades técnicas, prospecciones económicas, arranque de nuevos emprendi- mientos, resultara fácil, le aseguro que no necesitaríamos el nivel de profesionalidad y especialidad que nos demanda día a día atender a nuestros clientes. Por otra parte, tampoco podemos decir que contar con dos o más clientes en cada contrato sea un hecho que facilite la colocación del producto. Los profesionales de la caución deben equilibrar diariamente las relaciones para evitar adoptar criterios restrictivos, que imposibiliten la adopción de riesgos de conducta, sobreexigiendo a sus clientes tomadores de caución y por otra parte, mantener protegidos a sus clientes asegurados atendiéndolos en sus reclamos frente a los incumplimientos de los tomadores.

¿Un constructor que nunca utilizó caución, en qué tipo de costos tiene que pensar?

Una empresa constructora que no hubiera utilizado nunca contratos de seguro de caución tiene que repensar su esquema de presupuestación, ya que si utiliza otros tipos de garantías, sus costos sin duda la afectan financieramente mucho más allá de lo razonable.

Focalizándonos en el costo del seguro, entiendo que las tasas de plaza son más bien bajas, con una tendencia estable, pero el verdadero secreto para obtener el mejor costo, muchas veces es poco utilizado por el volumen considerable de empresas. En primer lugar, suministrar mucha información; para obtener una buena calificación del tomador, lo primero que se debe hacer es ser conocido y mantener un contacto fluido de información. En segundo lugar ofrecer el management de la empresa y por lo tanto, que los responsables de cumplir con las obligaciones garantizadas ofrezcan su compromiso con el proyecto.

Pedir apoyo y alertar anticipada o inmediatamente cuando sospeche que va a tener dificultades en el cumplimiento de sus obligaciones. Pocos conocen que el objeto del seguro de caución es calificar al tomador evitando que se produzca el incumplimiento y que la indemnización pactada, en muchos casos, no es suficiente para cubrir todos los daños que provocan el abandono de la obra o la prestación del servicio.

El asegurador profesional en estas instancias puede convertirse en un aliado estratégico para renegociar situaciones imprevistas y posibilitar el restablecimiento de los pactos.

Finalmente, algo que muchas veces olvida el tomador es informar y acompañar documentación que acredite la finalización del riesgo. Esto facilita al asegurador dar de baja riesgos y suspender facturaciones que de otro modo no puede dejar de exigir.

¿Qué debe tenerse en cuenta para elegir a una compañía aseguradora?

Que sea una compañía especialista, que responda con celeridad, que esté determinada a apoyar su desarrollo, que posea creatividad en la resolución de nuevas formas de contratación y de relación, que sea aceptable frente a los asegurados, que le brinde asesoramiento en sus contratos, que cuando le exijan garantías a vuestra empresa le haga ver que usted tiene que tener garantizados sus subcontratos. Que esté dispuesta a participar en sus emprendi- mientos una vez analizados y declarada su viabilidad. Que sepa advertirle sobre problemas que puedan surgir en el futuro, que le exprese abiertamente las condiciones de su apoyo.

Con  esta última parte quiero referirme a los problemas de cupo: si un asegurador se maneja con un criterio meramente bancario, es decir que no va a apoyarlo más allá de un límite de suma, la constructora debe conocerlo de antemano. En este caso el camino más fácil es pedir precisiones de antemano a través del broker o directamente con profesionales de su aseguradora.

¿Cuánto tiempo demora la calificación de una empresa?

En líneas generales, a partir de contar con la documentación completa, en 24 horas. Este término puede variar de acuerdo al nivel de apoyo requerido a la actividad del cliente, a la necesidad de visitar a la empresa o la obra, al nivel de complejidad del contrato.

Frente a una licitación, ¿qué consideraciones generales debería hacer un comitente?

En el ámbito del asegurado público, cuando se renuevan sus autoridades, se genera una suerte de revisión de las modalidades de contratación que muchas veces introducen cambios en las exigencias sobre garantías, requiriendo ilegítimamente condiciones más gravosas a los contratistas.

En vez de buscar asesoramiento en el organismo nacional de control de la actividad aseguradora, la Superintendencia de Seguros de la Nación, modifican por su cuenta normas superiores e incurren en actos administrativos nulos ya que están dictados fuera del ámbito de su competencia o sin contar con los dictámenes de la superintendencia. Así, pretendiendo resguardar los derechos del ente, generan un sinnúmero de inconvenientes y hasta llegan a recibir garantías no aprobadas o emitidas por aseguradoras no profesionales y hasta a veces inexistentes.

No me refiero sólo a entes municipales, sino también a provinciales e incluso nacionales. A título de ejemplo hemos visto que la AFIP y la DGI han aceptado garantías por medio de contratos de seguro de caución en garantía de veracidad por reintegros de impuestos para avalar el cumplimiento de moratorias impositivas. La gravedad del hecho genera una estafa al asegurado, quien otorga un beneficio entendiendo estar cubierto de un riesgo hasta el momento absolutamente prohibido.

Es decir, que el comitente debe por lo menos tener un listado de compañías aceptables, que debe ser obtenido ante la Superintendencia de Seguros. Debe, asimismo, buscar asesoramiento en la superintendencia sobre la posibilidad de cubrir ciertos riesgos, incluso debe consultar a las aseguradoras profesionales sobre cómo funcionan estos seguros, que gran parte de la administración pareciera desconocer.

¿Cuál es la razón más frecuente de ejecución de garantías?

Sin duda que se puede asimilar un mucho el seguro de caución al de vida; las causas principales de afectación son la extinción de las empresas por quiebra.

La frecuencia de la afectación depende mucho de la marcha de la   que influye decididamente en el resultado de ciertas ramas de la industria y comercio. Por eso la intensidad puede llegar a tener características catastróficas en períodos prolongados de recesión con alto costo del crédito y extensión o fractura de la cadena de pagos.

¿Qué evolución tuvo su cartera de clientes en los últimos años?

El ramo viene creciendo, a excepción del año 1999, que experimentó una contracción significativa del orden del 20%; esto ya se está revirtiendo y prevemos una tendencia de recuperación con una curva lentamente ascendente.

La participación de las constructoras ha decrecido en la medida de la disminución de la obra pública y esperamos también una lenta recuperación. Lo que no han decrecido, sino que por el contrario se están transformando en una cartera pujante, son las garantías de construcción en el ámbito privado. Este crecimiento no necesariamente viene atado al nivel de actividad del sector, sino más bien a la conciencia de los comitentes privados de solicitar garantías de sus emprendimientos.

Hay una fuerte tendencia a requerir más garantías con sesgo financiero, que de acuerdo con la tendencia mundial son factibles de cubrirse por el ramo previa aprobación de los planes necesarios. También crecen sostenidamente los requerimientos de garantías a las empresas prestadoras de servicio.

Las garantías aduaneras están registrando también un leve crecimiento al despegar el intercambio con países de la región.

Es decir que las pautas de crecimiento no son muy notables. Pero en un mercado cuyo potencial estimamos sólo está explotando en un muy bajo porcentaje la participación de las cauciones, promoviendo la extensión su aplicación a otros ámbitos, se tiende a compensar los períodos recesivos como el que atravesamos.


Ahora las evaluaciones son distintas

Aníbal López, vicepresidente ejecutivo de Aseguradora de Créditos y Garantías (ACG)

En materia de licitaciones convocadas por la administración pública, se observa la incorporación de un mayor nivel de exigencias en lo referido al tema de las “garantías” que deben ser constituidas por quienes se presentan a un proceso licitatorio, cuando se prevé que la constitución de tales garantías puede ser otorgada mediante un seguro de caución.

Esta tendencia apunta fundamentalmente a seleccionar a las entidades aseguradoras en función a su solvencia y seriedad, motivo por el cual ya no cualquier afianzador está en condiciones de garantizarle al Estado el cumplimiento de las obligaciones que los contratistas asumen con él. Estas razones son las que fundamentan, a la hora de elegir un garante-asegurador, que el mismo ofrezca un asesoramiento técnico acorde con el producto que se solicita, como así también tener la seguridad de que la empresa de seguros de caución con la que está concurriendo a una licitación le va a dar el suficiente respaldo (calificación) frente al comitente que solicita su prestación.

Por ello y frente a las ventajas que ofrece el seguro de caución, el precio de éste no reviste singular significación al momento en que se evalúa el componente “costos” que hacen al presupuesto de la prestación/trabajos licitados.

Entonces, en los seguros de caución el precio no es significativo dentro del componente costos, pero a la hora de elegir una aseguradora, debe atenderse al asesoramiento técnico que se recibe respecto del producto solicitado y, por otro lado, tener la seguridad de que la empresa de seguros de caución con la que se está yendo a una licitación le va a dar el suficiente respaldo (calificación) frente al comitente que solicita un trabajo.

¿Qué debe entenderse por recibir buen asesoramiento técnico?

Fundamentalmente, asesorar e instruir al contratista con relación al alcance y contenido de las disposiciones insertas en las cláusulas de los pliegos licitatorios, con el consiguiente efecto que las mismas tienen en relación a las obligaciones a las que se está comprometiendo al momento de solicitar un seguro de caución.

Antes, los pliegos de bases y condiciones eran “uniformes” para las contrataciones en todas las dependencias del Estado. Pero ahora, a partir de las privatizaciones, los pliegos tienen cláusulas especiales, ya que son desarrollados en forma específica para el servicio o suministro que se está solicitando.

En la última década, ¿cambiaron las formas de trabajar que hace años tenían los comitentes estatales?

Ahora, las evaluaciones son distintas. En primer lugar, los privados son mucho más ágiles en la resolución de los trámites, mientras que los estatales deben cumplir con una serie de procedimientos, lo que puede demorar una licitación o la firma de un contrato. Pero además han cambiado las tecnologías, el nivel de detalle en los pliegos e incluso, por ejemplo, el acaecimiento de los incumplimientos por parte de los contratistas es detectado con mayor celeridad por parte del Estado y en consecuencia son exigidos con mayor inmediatez, porque el seguimiento de los trabajos es más estricto.

Los organismos internacionales de financiamiento, ¿impulsaron estos cambios en los comitentes?

Hay organismos internacionales que otorgan financiamiento a algunas obras y que plantean condiciones (y porcentajes) para las garantías que son de uso y costumbre en otras plazas, pero que a veces generan incompatibilidad con nuestras leyes. Igualmente, nuestra industria afianzadora evolucionó y se adaptó muy bien a los requerimientos del mercado, llegando incluso a desarrollar nuevos productos. En este sentido, hay que decir que la industria está respondiendo muy bien a las exigencias del mercado, pero siempre con las limitaciones que la legislación impone en la materia.

¿Es razonable creer que los comitentes opinen que los oferentes ya fueron precalificados por las aseguradoras?

Sí. En las licitaciones, los comitentes ya tienen una parte de sus estudios hechos, porque las compañías hacemos un análisis económico y financiero de la empresa, como así también un análisis técnico en cuanto a su capacidad de realización de la obra o del suministro requerido. Así es que podría decirse que las compañías ayudan de algún modo en una preselección de las empresas; pues cuantos más estudios realizan las aseguradoras para otorgar una garantía, más tranquilos podrán encontrarse los comitentes frente al cumplimiento de sus contratistas.

Recordemos que un comitente no busca recibir una indemnización sino la realización de la obra en tiempo y forma, tal es el objetivo de un concurso o licitación.

¿Cuál es la condición más importante para tener una aseguradora sana?

Sabemos que en los últimos tiempos se está notando un aumento de la siniestralidad en el mercado: por la situación económica, la recesión lleva al concurso de acreedores o a la quiebra a muchas empresas. Sin embargo, el negocio de seguros de caución siempre ofrece rentabilidad, pero a partir de una correcta evaluación del riesgo: ese es el requisito básico para tener resultados técnicos positivos. Hoy, nosotros tenemos el 24% del mercado y una compañía muy sana que acaba de cerrar su último ejercicio (30/6/00) superando los 25 millones de dólares en primas, que es una cifra récord para la compañía.

¿Cómo se implementó la expansión de ACG?

Hemos sido mucho más ágiles en las respuestas. Pero además logramos expandirnos hacia el interior del país. Estamos desarrollando todas las agencias del Grupo Bristol; todas tienen conexión on line con Buenos Aires.

Asimismo, hemos diversificado el target; aparte de atender los seguros tradicionales (para la construcción y el comercio exterior) hemos buscado nuevos nichos de mercado (emprendimientos inmobiliarios y desarrollos urbanísticos, por ejemplo) y también hemos lanzado nuevos productos, como la póliza de anticipo a favor de entidades financieras, que complementan las tradicionales garantías para ejecución de contrato. Además, conforme a la filosofía de comercialización de nuestra empresa, consideramos oportuno profundizar el canal de ventas a través de productores, así como transferir el know-how para que vendan seguros de caución, pero también para que ellos mismos sean quienes reciban las inquietudes de potenciales clientes y así poder desarrollar nuevos productos.

 

Es muy importante la participación del asegurado

Carlos Villaverde, jefe de Caución del Grupo Juncal

Siempre he sostenido que es de vital importancia que el asegurado abandone su actitud históricamente pasiva y genere para con su aseguradora una permanente comunicación. Comunicación en lo referente a cualquier problema que se pudiese suscitar con su proponente, que sin llegar a ser un siniestro, pueda prevenir su eventual configuración. Consultar a la aseguradora acerca de la composición del saldo deudor del proponente, ya que si bien este, como todos sabemos, no es causal oponible de rechazo de cobertura en caso de siniestro, puede activar una temprana alarma que denote dificultades financieras.

Si tuviéramos que representar las pretensiones de las distintas partes intervinientes en este seguro podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que la aseguradora intentará suscribir en forma profesional; el proponente buscará el mejor precio, la menor cantidad de exigencias en cuanto a documentación se refiera y la mayor rapidez en la entrega de la póliza y el asegurado dará por cumplido un requisito. En los últimos años, en el mercado de seguros de caución, se ha observado un cambio en la composición de la cartera de asegurados, habiendo perdido participación el sector público en manos del sector privado. Esto se ha debido, entre otros factores, a la retracción de la obra pública, a los recortes presupuestarios y a los procesos de privatización que sufrieron empresas históricamente tomadoras de seguros de caución, como ser, para citar algunos ejemplos, Segba, Entel y Obras Sanitarias. Asimismo y producto de la caída de la industria y el auge de las importaciones, los requerimientos de garantías aduaneras pasaron a tener un papel preponderante.

Otro tipo de garantías que debemos destacar, no tanto por volumen de operaciones pero si de primas, es el correspondiente a garantías de concesión.

¿Esta variación es positiva?

No necesariamente. Lo positivo sería que el país contara con un programa de obras públicas, actividad motora de vastos sectores de la producción.

¿Esos cambios impulsaron modificaciones en las formas de operar?

Lo que se observa, fundamentalmente, es que las empresas privadas prestan mayor atención a los textos de póliza y a la capacidad económico financiera de las compañías de seguro. Esto, a mi entender, es saludable para el mercado, aunque muchas veces se pretenden importar condiciones que violan la finalidad y razón de ser del seguro de caución. Ejemplo de este tipo de exigencias lo constituyen los pedidos de pólizas a primer requerimiento o el hecho de pretender asimilar y/o constituir al seguro de caución en título ejecutivo.

Ante una licitación, ¿ustedes siempre analizan los pliegos?

     Sí, es fundamental. Analizar el pliego permite conocer con anticipación las condiciones que regirán el contrato, la duración del mismo, el porcentaje o monto a garantizar en caso de resultar el proponente adjudicatario de los trabajos. Recordemos que la emisión de este tipo de garantías requiere del suscriptor la evaluación a futuro del monto y condiciones de la garantía de cumplimiento del contrato. Puede suceder, por ejemplo, que el monto a garantizar para el cumplimiento del contrato cuadruplique al de la oferta. Si el proponente está calificado en la compañía por un monto inferior a la suma solicitada o si el cúmulo de garantías vigentes excede al de dicha calificación nos encontraremos en problemas. Aquí tendremos que decidir sobre que es lo más conveniente: emitir o negar la emisión. En este último caso si la misma no puede ser colocada en el mercado estaremos forzando nuestro propio siniestro.

Los anuncios oficiales sobre una fuerte inversión en obras públicas, ¿forman parte de las expectativas de su compañía?

Por ahora, a los anuncios oficiales los consideramos sólo eso, aunque obviamente, esperamos se concreten para el bien del país. Nuestras expectativas están centradas en continuar y profundizar la línea que estamos transitando, la cual se basa en no perder de vista lo más delicado de este negocio: la suscripción. En este sentido queremos mantener el profesionalismo en un sector que se ha caracterizado por la baja siniestralidad, sustentado en las sanas políticas de suscripción.

 

 

Sebastián Guerrero,
suscriptor de Chubb de Fianzas y Garantías

Recurrir a compañías de primer nivel

Nuestra compañía pertenece a Chubb Corporation,  un holding con más de 100 años en la actividad aseguradora, con activos por más de 23.000 millones de dólares y los más altos ratings de calificación en todo el mundo (ha sido calificada AAA por Magister- Bank/Watch presentando la más alta capacidad de pago de siniestros). Posee una amplia cobertura operativa, tanto en el ámbito nacional como internacional, con agencias en Rosario, La Plata, Córdoba y Mendoza. Su crecimiento ha sido sostenido durante más de una década destacándose a marzo de 2000 como el mayor crecimiento del sector, según fuentes de la Superintendencia de Seguros de la Nación.

¿Qué se debe tener en cuenta al elegir una aseguradora?

La función de una garantía es neutralizar las consecuencias del incumplimiento de una obligación determinada y en su caso, preservar al garantizado de los daños ocasionados por el  incumplimiento de su deudor. Por este motivo  la selección del garante se basa en la solvencia y en la capacidad de pago que éste tiene. En este orden, solvencia y capacidad, son factores determinantes a la hora de seleccionar una aseguradora y para este propósito existen evaluadoras internacionales que otorgan a las compañías de seguros diferentes ratings de calificación, entre los cuales se encuentra la codiciada “AAA” que han alcanzado muy pocas en la Argentina.

Los comitentes privados fueron los  primeros en exigir garantías de aseguradoras calificadas; no obstante, el Estado está siendo cada vez más estricto en este tema a punto tal que a partir de este mes entrará en vigencia el decreto presidencial 436 del 30 de mayo de 2000. (Boletín Oficial del 5 de junio), que reglamenta la adquisición, enajenación y contratación de bienes y servicios del Estado Nacional y en el cual se solicita a los organismos estatales que incluyan en los Pliegos de Bases y Condiciones algún  sistema de calificación con el fin de preservar el cobro del seguro de caución.

Por este motivo, los tomadores de garantías deberán recurrir a aseguradoras de primer nivel que satisfagan las exigencias de los comitentes y, a su vez, les ofrezcan el servicio eficiente que su propia actividad exige.

¿Que requisitos deben cumplir los clientes para calificar en una aseguradora?

En este sentido, cada compañía tiene su propia política de suscripción con diferentes requisitos. Para Chubb de Fianzas lo más importante es conocer al cliente tanto como sea posible antes de tomar una decisión acerca del otorgamiento de una garantía. Este conocimiento incluye el análisis de los balances, estatutos y demás documentación que se solicita habitualmente; pero sobre todo se refiere al conocimiento real del negocio o actividad que desarrolla el cliente y a la experiencia de éste respecto del proyecto encarado. Este “feedback” que hemos establecido con nuestros clientes nos ha permitido tomar decisiones acertadas en situaciones complejas.

E
l Departamento de Suscripción de la compañía es el encargado de mantener esta relación fluida con el cliente y el que se ocupará de analizar los contratos y órdenes de compra que originan las garantías.

¿Hay particularidades exclusivas del seguro de caución?

A diferencia de otros ramos, la póliza de caución siempre es “para ayer” y para poder satisfacer las necesidades de los clientes de manera eficiente es necesario disponer de una estructura operativa que haga posible la entrega de la póliza en tiempo real de acuerdo a las condiciones requeridas.

Otra característica es la vigencia de la póliza: las pólizas de caución estarán vigentes por el tiempo que dure la responsabilidad del tomador de la garantía respecto de las obligaciones asumidas por éste en el contrato principal con el asegurado.

Por este motivo, la devolución del original de póliza o la documentación que acredite el cumplimiento o la dispensa del tomador por parte del asegurado es motivo suficiente para dar por riesgo concluido a la garantía.

¿Cómo afectó a las cauciones la situación económica de los últimos años? ¿Se notó una baja en las primas emitidas?

En realidad debemos tener en cuenta que nuestro negocio tiene una estrecha relación con la evolución económica general del país. Entre los años 1990 y 1998 la Argentina tuvo un período de constante crecimiento económico, a pesar de las crisis financieras internacionales que se produjeron y con consecuencias negativas de las que nuestro país no fue ajeno. Durante el mismo período el mercado de seguros de caución en la Argentina duplicó su volumen de primas: 1999 fue el primer año de la década en el que el PBI fue 3% negativo y también el primer año en que el volumen de primas fue menor con relación al año anterior. Para este año, y dependiendo de la reactivación que se espera para esta segunda mitad del año, creemos que el volumen del mercado se mantendrá en los mismos niveles de 1999.

¿Cuáles son las perspectivas del seguro de caución en la Argentina?

Como ya hemos dicho, el seguro de caución ha sido un eficaz instrumento en la relación contractual entre los sectores privado y público para la provisión de suministros y obras. Las bondades del seguro se han verificado a lo largo del tiempo y se presenta insustituible de cara al futuro. Así es que las perspectivas son alentadoras, ya que el sector privado está adoptando el seguro de manera creciente en las relaciones contractuales que establecen entre sí: por ejemplo, las garantías de cumplimiento y anticipo prosperan entre las empresas debido a la cobertura patrimonial que ofrecen y su efectividad para aportar certidumbre al cálculo económico de proyectos de inversión, los que habitualmente se ven afectados por incumplimientos en las cláusulas contractuales.

Por su parte, los planes de inversión en infraestructura para el próximo quinquenio son alentadores para el sector de la construcción, con la consecuencia directa de un aumento en la demanda de garantías, donde el seguro de caución es sin duda la modalidad más atractiva.

 

Carlos Silvestri, subgerente técnico de La Holando Sudamericana

Es muy poco el no cumplimiento

El volumen de primaje en cauciones está en permanente alza y el mercado está sano, más allá de la pronunciada caída de la actividad de la industria de la construcción; pero es porque la demanda, que tradicionalmente estuvo dirigida a la construcción, se trasladó hacia el seguro aduanero y al de tránsitos, acentuada tras la aparición de las denominadas zonas francas.

¿Las aseguradoras emitieron más cauciones, pero en el rubro construcción hay menos operaciones?

Sí. Como dije, en la prima global los montos operados se ven en alza.  Pero la actividad ha caído un 50 por ciento en las cauciones dirigidas a construcción y servicios. No obstante, al crecer otros sectores, para las compañías esa baja se compensa con el aumento del movimiento de las garantías aduaneras.

Entonces, ¿la recesión en la construcción no afecta a las compañías que hacen caución?

Por ahora, no. Al menos mientras la tendencia en emisión de garantías aduaneras siga siendo alentadora. Aunque debe aclararse que, mientras las garantías aduanera y de tránsito tienen una sola facturación, normalmente una caución para la construcción tiene un plazo de dos años. Así es que en este momento estamos facturando las pólizas de aquellas obras que están ejecutándose o en garantía.

Pero terminadas esas ejecuciones y producidas las recepciones definitivas y las cancelaciones de las pólizas, es posible que dentro de seis meses tengamos una caída en el primaje considerando las pocas licitaciones nuevas que se están adjudicando y ejecutando.

¿Podría resentirse la cadena de pagos?

Sí. El Estado no está pagando en tiempo y forma a los constructores (por ejemplo, Vialidad Nacional tiene más de un año de atraso) y en ese sentido, está empujando a las empresas a tener dificultades para pagar sus gastos, incluidas las primas.

¿Cuál es la razón más frecuente de ejecución de garantías?

Es muy poco el no cumplimiento. Hoy hay poco trabajo y las empresas se esfuerzan para cumplir, aunque a veces el no cumplimiento está impulsado porque el Estado no paga los certificados y las empresas no pueden terminar sus obras. En este sentido, debe notarse que suele ser el mismo Estado quien fuerza la ejecución de las pólizas en vez de alentar las realizaciones que motivaron la emisión de las pólizas.

¿Ustedes hacen seguimiento de las obras licitadas?

Sí. Es muy importante hacer el seguimiento de las obras porque la caución es un “crédito” que se le da a la empresa. Así, por ejemplo cuando una obra está terminada pero las pólizas siguen en poder del comitente, una aseguradora puede ampliar dicho crédito a sabiendas de que ya terminó su trabajo anterior y no está comprometida.

¿Qué parámetros debe considerar un constructor para elegir una aseguradora?

Debe pensar en una compañía que le preste un buen servicio, rápido y eficiente; es decir, con pólizas que estén bien hechas (para presentarlas en una licitación); pero además, que se trate de una compañía aceptada por los asegurados, ya que los comitentes suelen elaborar listas de compañías confiables para decidir más fácilmente una adjudicación.

¿Y qué elementos debe tener en cuenta un comitente para evaluar a una aseguradora?

Lo principal es pedir balances y estado patrimonial de la compañía y realizar consultas a la Superintendencia de Seguros de la Nación.

Las cauciones más comunes

En el mercado local de la construcción, las cauciones utilizadas más frecuentemente en las obras públicas y privadas son:

- Mantenimiento de Oferta: garantiza al comitente que el oferente mantendrá la oferta tal cual la presentó, en caso de resultar adjudicatario se presentará a firmar el contrato.
- Ejecución de Contrato: garantiza el fiel cumplimiento de las obligaciones que él impone.
- Sustitución de Fondo de Reparo: sustituye las retenciones que el comitente efectuará sobre los Certificados de Obra para garantizar reparaciones o defectos.
- Garantía de Anticipo Financiero: garantiza al comitente las sumas de dinero anticipadas a la empresa adjudicataria.
- Garantía de Anticipo para Acopio de Materiales: garantiza al comitente las sumas de dinero anticipadas a la empresa adjudicataria.

Cabe aclarar que luego de emitirse la caución por Mantenimiento de Oferta, en el caso de adjudicarse una licitación o concurso obligatoriamente debe emitirse la de Ejecución de Contrato o se produce el siniestro del Mantenimiento de Oferta.

 

 

Primero hay que hacer un análisis del riesgo

El seguro de caución en la Argentina nace a comienzos de los años ´60, cuando a partir de determinadas modificaciones y adaptaciones a la normativa vigente en esa época se habilitó a las compañías de seguros a emitir fianzas instrumentadas como operaciones de seguros. Hasta entonces el mercado de las garantías era abastecido por los bancos, a través de los denominados “avales bancarios”, pero desde la aceptación de esta modalidad como instrumento para garantizar obligaciones contractuales, el mercado rápidamente se volcó hacia esta modalidad, porque entre otras cosas le permitía a las empresas disminuir costos y no restringía su capacidad de crédito en el banco.

     De esta manera, hoy en el marco de la ley Nº 20.091, el seguro de caución se transformó en el principal sustituto del aval bancario, siendo desde entonces, tanto desde el punto de vista  económico como financiero, la forma más conveniente de garantizar obligaciones de terceros de hacer, de no hacer o de dar, con algunas excepciones en el campo de las obligaciones derivadas de operaciones de crédito financiero puro (Art. 24).

Ernesto Duartes, subjefe Departamento
de Cauciones, La Construcción

El asesoramiento técnico que brinde el operador debe ser determinante

     La compañía nació en 1948; en 1962 se la autorizó a trabajar con cauciones y en 1964 emitimos el primer seguro de este tipo del país aprobado por la Superintendencia de Seguros de la Nación. En poco más de 50 años de vida, La Construcción emitió unas 350.000 pólizas, garantizando el cumplimiento de las más variadas obligaciones (todo riesgo construcción, maquinarias, incendio y otros), pero especializándose en cauciones.

¿Sus clientes son mayormente PyMEs?

     No, hoy nuestros clientes son igualmente grandes y pequeñas empresas; la mayoría proviene de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC). A propósito, aunque las acciones de La Construcción son de la CAC, aclaremos que la aseguradora opera en forma independiente y que cada empresa es evaluada de la misma manera, fuera o no socia de esa cámara. Además debemos decir que nuestra compañía no tiene sucursales y que a veces utiliza el soporte de las filiales que tiene la CAC en el interior del país; de hecho, el 50% de la cartera de cauciones proviene del interior del país.

La caución, ¿es un producto difícil de vender?

     Se necesita mucho tiempo para aprender a trabajar este producto. Yo tengo 23 años en el rubro cauciones y entre el personal dedicado a cauciones en La Construcción, el más “joven” hace cinco años que está con nosotros (y tiene ocho años de experiencia en el ramo). No es fácil entender este mercado y a veces por eso aparecen operadores poco serios en la plaza.

¿Qué debe tenerse en cuenta para elegir a una compañía aseguradora?

     La mayoría decide de acuerdo a los precios. Pero el seguro de caución debe estar incluido dentro del presupuesto y su incidencia es ínfima. El comitente espera que en el presupuesto que se le pasa estén incluidos los costos de los seguros... Así es que en realidad debe ser determinante el asesoramiento técnico que el operador brinde, un buen patrimonio y un buen reaseguro. Estas son las mejores condiciones para ofrecer a un comitente. En el caso de La Construcción, tenemos a los dos primeros reaseguradores del mundo: Suiza Re y Münchener Rück. Por supuesto, los costos también deben tenerse en cuenta. Pero ante una licitación, el comitente evalúa otros conceptos, especialmente si se trata del sector privado: frente a la necesidad de ejecutar una póliza, el constructor debe tener la certeza de que la compañía pagará esa póliza, porque sino es muy probable que el comitente no lo vuelva a contratar.

     Además, también hay que decirle a un futuro cliente que estará frente a una compañía seria cuando la aseguradora le exige una completa documentación de su empresa (balances, etc.) para la apertura de su “carpeta” y que asimismo, debe esperar de la aseguradora la mayor cantidad de información, para después no tener sorpresas.

¿Qué tipo de información es imprescindible conocer?

     Por ejemplo, que la póliza se devuelve al cumplirse el contrato; ésta no termina con la “recepción provisoria” y que en ese caso habrá que seguir pagando las refacturaciones del seguro más allá, durante el plazo de garantía establecido en el contrato.

¿Y cuáles son las condiciones que una aseguradora analiza antes de emitir una póliza?

     Son varias. Pero la principal es que la empresa tenga la capacidad para responder al proyecto objeto del seguro. Aclaremos que en base a la capacidad técnica, a la capacidad patrimonial, las referencias comerciales y bancarias y demás, se fijará la tasa, mientras que la forma de pago seguramente será trimestral.
Recordemos que la caución es un seguro que tiene comienzo pero no fecha de vencimiento, porque terminará cuando terminen las obligaciones de la contratista. Muchas veces las obras se prolongan más allá de lo previsto (por causas climatológicas, huelgas obreras, etc.) y la aseguradora deberá acompañar al empresario permanentemente. Entonces, hay que considerar que la buena salud de una aseguradora residirá en el análisis de la situación patrimonial del cliente, ya que el siniestro de este tipo de póliza reside en la salud del cliente: cuando se “cae” un cliente, se “caen” las cauciones.

¿Cuánto tiempo demora la evaluación de un futuro cliente?

     La conformación del legajo del cliente puede demandar 72 horas. Una compañía seria tiene suscriptores para evaluar los riesgos de un proyecto objeto de una licitación y reunir la información económica y financiera de un cliente en no más de una semana.

¿Cuál es la razón más frecuente de ejecución de garantías?

     El abandono de las obras debe ser el más relevante; esta cuestión, en general, se presenta por malos cálculos presupuestarios del constructor.

¿Cayeron mucho las operaciones en los últimos tiempos?

     Sí, considerando sólo la demanda del sector de la construcción. Pero no en términos generales, ya que hay compañías que haciendo garantías aduaneras “emparejaron” sus balances. De todos modos, la caución siempre fue un negocio rentable, más allá del menor volumen de operaciones realizadas y del aumento en la cantidad de siniestros ocurridos.

¿Qué expectativas tiene la compañía para los próximos años?

En nuestro caso, como el rubro principal de la actividad está dirigido a la industria de la construcción, estimamos que habrá que esperar la reactivación del sector. Nosotros no le dedicamos mucho tiempo a la promoción de la caución con otros fines... De todas maneras, considerando que el gobierno nacional está anunciando millonarias inversiones en obra pública y que un porcentaje de esas cifras se tomarán en seguros, el futuro podría ser alentador. Además, la reactivación de la industria movilizaría a muchas PyMEs que actualmente trabajan como subcontratadas y que esperamos que se animen a competir en el mercado tomando cauciones en vez de tomar créditos bancarios (que es más caro), cheques diferidos o pagarés. Aparte de las tasas muy accesibles, la caución tiene muchas otras ventajas.

 


Con vocación de acompañar a los clientes

José de Vedia, gerente general de Aseguradores de Cauciones

Nuestra compañía es de capitales nacionales, tiene más de 30 años en el mercado local (en la Aduana estamos registrados con el número uno) y de hecho, trabajamos mucho con los entes oficiales, asesorándolos por ejemplo en la redacción de las pólizas.

Desde hace tiempo formamos parte de la Asociación Argentina de Compañías de Seguros, pero asimismo somos miembro-fundadores de una organización mundial de aseguradores especializados en caución y somos muy consultados por compañías del exterior. En ese sentido, me animaría a decir que las legislaciones de varios países han copiado nuestras normativas.

¿Cuánto tiempo demora la calificación de una empresa?

El mercado es muy vertiginoso y cada caso es particular. Tenemos una base de datos, contamos con suscriptores calificados y, además, no sólo calificamos a las empresas con la documentación que nos presenten... Llegado el caso, incluso estamos preparados para contestar en menos de 24 horas. Pero como no apuntamos a la simple colocación de una póliza, tratamos de anticiparnos a los hechos (llamados a licitación) y por eso visitamos a los clientes, hacemos un seguimiento de los negocios que emprenden y les ofrecemos asistencia en los proyectos que estuvieran analizando. De ese modo, podemos anticiparnos a las propuestas de inversión que surjan. Ese acompañamiento es provechoso para las dos partes.

¿Existen las carteras de clientes cautivas?

Nosotros tenemos permanente una cartera bastante estable; no obstante, hoy en el mercado existe una gran rotación de clientes. En los años la actividad que tenemos en este ramo empresarial, hemos visto crecer a muchas firmas que, aun frente a un mal ejercicio, seguirán recibiendo nuestro apoyo: tenemos la vocación de acompañar a nuestros clientes y no simplemente calificarlos y abandonarlos a la primera dificultad.

¿Qué evolución tuvo su cartera de clientes en los últimos años?

En cuanto a la composición de nuestra cartera de clientes, la variación más significativa se relaciona con el crecimiento del sector privado de la demanda. Pero este cambio tiene que ver con la modificación que sufrió el empresariado argentino a partir de la privatización de las empresas del Estado y las inversiones (obras) hechas por los concesionarios, sobre todo en el sector servicios: energía, caminos, comunicaciones, transporte y otros, además de la cantidad de empresas que montaron y siguen montando plantas industriales, por ejemplo.

La aseguradora ¿estudia los pliegos de una licitación?

Sí, debe hacerlo siempre. Aunque hay pliegos que no requieren una lectura muy pormenorizada, porque por ser repetidos son más o menos conocidos; de todos modos conviene revisar los pliegos para que los contratos no tengan sorpresas: una aseguradora tiene el deber de advertirle al contratista cuando va a firmar un contrato desfavorable.

Frente a una licitación, ¿qué consideraciones generales debería hacer un comitente?

En principio, un comitente sabe que los clientes (constructores) ya fueron evaluados por las compañías aseguradoras; esto implica una “preselección” o calificación del riesgo. De todas maneras, un comitente criterioso evaluará a la aseguradora y considerará, por ejemplo, la experiencia del asegurador en materia de caución, más allá del prestigio empresarial y la cantidad de pólizas emitidas en otros tipos de garantías.

Recordemos que el primer objetivo del comitente no está en el cobro de un seguro sino en la realización de una obra. Así es que, para el comitente, una aseguradora especializada debe ser un “certificado” de ejecución y además, responsable de la póliza emitida.

¿Hacen seguimiento de las obras?

Tenemos un Departamento Técnico para ese aspecto, pero no es regla general que visitemos las obras.

¿En los últimos años, se notó una baja en el volumen de primas emitidas?

     El 60% de nuestra cartera de clientes está relacionada con la construcción y se ha notado la menor actividad de esa industria en los últimos tiempos. No obstante, el volumen de negocios de nuestra compañía ha sido estable o fue ascendiendo permanentemente. Esto se debe a que crecieron otros segmentos relacionados con la construcción, con la colocación de otros productos, como las garantías a favor del financista (inversor) de la obra. Este es un producto nuevo, creado por nosotros y que la Superintendencia de Seguros lo aprobó hace ya más de un año.

¿Qué expectativas tiene para los próximos años?

     Para este ramo asegurador tenemos buenas perspectivas. Además de participar activamente en garantías impositivas, aduaneras y para la industria de la construcción, como ya dije recientemente, lanzamos al mercado un nuevo producto que, básicamente, sirve para asegurar a los inversores de los proyectos. Con este tipo de caución ya hicimos varias operaciones con algunos bancos privados.

     Asimismo, estamos considerando la motorización de la demanda si el gobierno nacional se lanza a concretar obras de infraestructura. Aunque igualmente el país ha cambiado mucho y todavía queda mucho para hacer en el sector privado, por ejemplo en el sector de las PyMEs, donde hay mucho mercado para desarrollar.

     Por otro lado, tenemos una red de 10 agentes propios y estamos abriendo más sucursales en el interior del país. Además, hacemos anualmente más de 200 pólizas en el exterior, principalmente en Brasil, Uruguay y Chile, a través de nuestros corresponsales y también esperamos seguir creciendo en ese mercado.

 

 


Seguros generales

Los cambios que vienen

Considerando principalmente la crisis que afecta al rubro de seguros generales -que cubre responsabilidad civil, transporte público y de mercaderías, incendio, robo y accidentes personales-, en donde han quebrado o desaparecido más de un centenar de empresas en los últimos diez años, el gobierno nacional preparó un anteproyecto de ley que ahora estudia el Congreso.

     Con un índice de 63,2% en la siniestralidad y signos de desaceleración en la expansión del primaje, los aseguradores reconocen la gravedad de la situación, aunque señalan que no es “distinta, diferente o más aguda que la que afecta a otros sectores de la actividad económica en su conjunto”; pero prefieren que las soluciones surjan sin urgencia, por consenso y no unilateralmente por decisión de los funcionarios del Ministerio de Economía.

     Ciertamente, en términos generales los resultados de las compañías dependen del ciclo económico del país: la actividad creció a buen ritmo hasta 1998 y entró luego en una etapa de «amesetamiento». Así, entre los desafíos que enfrentan hoy las aseguradoras está la necesidad de reducir los costos (invirtiendo en tecnología, por ejemplo) para bajar sus precios finales, pero elevando el nivel de profesionalismo y sin desmejorar el servicio, aumentando la capacitación de los equipos de venta.

     Por su lado, entre otros temas, los principales cambios propuestos por el Gobierno serían:

     • La cobranza obligatoria en fecha en bancos y/o a través de sistemas electrónicos de pago.

     • Resumen de pagos, siniestros, endosos de las pólizas que deben ser enviados periódicamente a los asegurados.

     • Una nueva ley de entidades aseguradoras, que reemplace a la 20.091.

     • Sistema obligatorio de calificación de las aseguradoras.

     • Informes mensuales sobre las operaciones de cada compañía aseguradora.

     • Utilización de un fondo de compensación de insolvencias, con unos 100 millones de pesos para prestar, que financiará la fusión y reconversión de las aseguradoras en problemas.

Para el rubro caución, cabe aclarar que el proyecto de ley en estudio no considera modificaciones a las condiciones actuales: de hecho, no se hace alguna mención específica a las cauciones. Así es que este mercado seguirá operando como hasta hoy lo hace con la ley 20.091, que regula a las entidades aseguradoras y la 17.418, que es la Ley de Seguros.

En estas condiciones, «el mercado de cauciones marcha sin mayores contratiempos. No obstante, la experiencia señala que debería clarificarse cuándo se aplica la Ley de Seguros y cuándo los códigos Civil y de Comercio, por ejemplo», indicó José de Vedia, de Aseguradores de Cauciones.

 

Publicado el 31 de julio de 2000.

 

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Publicado el 31 de enero de 2000.