Internet en la construcción

 

 

| Introducción | De la web al e-commerce |

| El boom recién comienza | Tendencias |

| Marketing en la red | Los portales de la construcción |

| Materiales y herramientas | Oportunidad para PYMEs |

| El sistema se impone | Mujeres y hombres |

En los últimos tiempos, la desinversión y la re- tracción en la actividad de la industria de la construcción en nuestro país, se ve reflejada en la nómina de registros de permisos de edificación y en el nivel de empleo, incidiendo además en los niveles de producción y venta de insumos, entre otros item.

Sin embargo, la desaceleración de los negocios relacionados con la construcción no parece afectar la permanente expansión de las empresas del sector hacia Internet o la profusión en la oferta de sitios argentinos en la Web dirigidos a esa industria local.

De acuerdo con las consultas hechas con los protagonistas, esta situación podría explicarse porque hoy los sistemas interconectados ofrecen soluciones operativas on line que, a la vez, disminuyen costos para las compañías que los utilizan.

Esto, en principio, es una respuesta apropiada para enfrentar la actual recesión generalizada. Aunque en verdad, aun dejando de lado la coyuntura de la economía nacional y la crisis que afecta a la construcción en particular, ocurre que cualquier compañía que logre reducir costos podrá entonces trasladar esas reducciones a los precios finales y así mantener su participación en los mercados sin tener que aceptar menores márgenes de rentabilidad, por ejemplo, y al mismo tiempo, con la nueva tecnología podrá lograr mayor flexibilidad y eliminar ineficiencias operativas: esa es la tendencia mundial, que en nuestro país se afirma en experiencias recientes de compañías (como Siderar o Colorín) que hoy están logrando la integración total con los proveedores a través de sus websites.

Del mismo modo, mientras otros sólo se dedican a la divulgación de temas de interés, los portales orientados a la construcción pretenden en nuestro país desarrollar las posibilidades comerciales (e-business) que ofrece la Red de redes.

Asimismo, entendiendo que las inversiones en estos sistemas son relativamente costosos y con recuperos a largo plazo, como contrapartida podría concluirse que todos están apostando a la futura reactivación de la industria de la construcción argentina y en particular, a la consecuente difusión del comercio electrónico en el sector.

No obstante, cabe señalar que hay mucho camino para recorrer entre la instalación en una PC de las herramientas para acceder a un «medio de comunicación» y las formas de utilizaras para ganar dinero. Y es que (aunque parezca absurdo decirlo), sabemos que hoy todos los empresarios se comunican coti- dianamente a través del teléfono, pero que no es el teléfono el que puede transformar a una comunicación en un negocio rentable.



De la Web al e-commerce

Así como el e-mail o correo electrónico, que en muchas aplicaciones reemplaza al fax o al teléfono, contribuye a la reducción de costos y acorta los tiempos (el mail equivale al 10% de una comunicación por fax), hoy la Web en Internet hace más eficientes los mensajes y fortalece las comunicaciones empresariales, multiplicando los contactos y logrando impacto en clientes y proveedores a través de las comúnmente denominadas páginas web. Por eso, como estrategia de marketing, Internet también es útil para potenciar la actividad económica que, vale aquí remarcarlo, está globalizada.

Entonces, recordando que la definición más amplia del e-business (negocios electrónicos) es pre- cisamente el empleo de nuevas y existentes tec- nologías para interactuar y realizar transacciones comerciales entre los miembros de un sistema inter- conectado, así se explica que mientras la Web es una herramienta para incrementar contactos, el e-commerce (comercio electrónico) representa a las operaciones de compra-venta realizadas en este mercado virtual.

Sin tratar ahora mayores detalles sobre cómo cobrar una operación concretada con una compañía radicada en otro país o la confianza que el sistema ofrece en materia de seguridad y/o privacidad, lo concreto es que el e-commerce posibilita tanto las transacciones comerciales dirigidas al sector minorista o Business to Consumer (BtoC), como las que se hacen entre empresas o Business to Business (BtoB).

Los ejemplos abundan

Ultimamente, muchas compañías argentinas relacionadas con la industria de la construcción han visto en el e-business la posibilidad de mejorar la planificación de sus operaciones, dar una mejor atención y, más allá de la actual recesión, al mismo tiempo reducir los costos.

Así, por ejemplo Siderar (del grupo Techint) realiza operaciones BtoB con más de 1700 proveedores activos conectados por e-mail y ya realizó con éxito numerosos remates y/o licitaciones electrónicas de entre 1500 y 60 mil pesos. Igualmente, Colorín recibe las solicitudes de compra de casi todos sus clientes (pinturerías) a través de www.colorin.com, implementando bonificaciones para quien ingrese su pedido por Internet.

Otro tanto puede decirse de Acindar y Loma Negra y es que los ejemplos abundan un nuestro país, aunque la mayoría de los emprendimientos se dirigen principalmente a realizar operaciones BtoC, ya que en la Web se instalaron los tradicionales comercios de materiales y servicios para la construcción.

Barugel Azulay, por ejemplo, tiene su sitio en la red, aunque éste no está pensado únicamente para clientes minoristas, pues también empresas constructoras y profesionales de la decoración pueden hacer adquisiciones: las compras están clasificadas en distintos niveles, según sus volúmenes, lo que permite acceder a distintos tipos de descuentos y promociones. Del mismo modo, entre otros que posicionaron sus showrooms para la industria de la construcción en Internet pueden mencionarse a Ferrum, Blastein, Zanon, Fiplasto, Macrosa, Samit, Cir-Rep y Rent a Tool.

En otro orden, en la red se establecieron varias nuevas compañías puntocom dedicadas a la industria de la construcción argentina, que ofrecen información y otros servicios como presupuestos. Estos emprendimientos, conocidos como portales, constituyen comunidades virtuales donde se intenta potenciar la conectividad de las empresas del sector.

 


El boom recién comienza

Sólo este año, la explosión de la Red de redes en nuestro país creó más de 3000 nuevos puestos de trabajo a nivel global, según estimó la consultora Prince, Cooke y Asociados.

La generación de empleo en este sector de la economía nacional es razonablemente obvia, considerando las fuertes inversiones que se están dirigiendo hacia Internet y la poca demanda de trabajo y falta de oportunidades que en general ofrecen los mercados reales en la Argentina de los últimos tiempos.

En la mayoría de los casos, el perfil promedio de los emprendedores responde a gente joven que trabaja en tiempo completo y se dedica al diseño artístico y desarrollo de sitios, tanto de contenido como de comercio y que proviene de la «antigua economía», ya que el fenómeno es relativamente nuevo. Por otro lado, aunque es riesgoso, el mercado laboral virtual es tentador, porque se presenta en permanente crecimiento y con aparentes buenas chances a largo plazo.

Así, rápidamente se armaron los portales argentinos en la Red (hoy hay unos 280, sumando todos los rubros), en su mayoría originados en empresas consultoras preexistentes. Sin embargo, cada sitio debió incorporar posteriormente a personas entendidas en cada nicho de mercado. De hecho, todas las puntocom de la construcción en nuestro país incluyen en sus plantillas de personal a profesionales que ya estaban relacionados con esa industria.

Tendencias

Algunos críticos dicen que la aplicación de nuevas tecnologías (y el e-commerce) hará desaparecer puestos de trabajo en la economía real. Este pre- concepto podría fundarse en que las empresas puntocom pueden operar con pequeñas estructuras. Pero esto también ocurre en la economía real, donde conviven las grandes y pequeñas empresas. Entonces, debería concluirse que Internet se presenta como una oportunidad para mejorar la competitividad de las pequeñas y medianas empresas: esa es la tendencia y de hecho, así se está reflejando en Internet.

En verdad, hasta hace muy poco tiempo, cuando se indicaba en un buscador algunas palabras relacionadas con la industria de la construcción de nuestro país, apenas se encontraban pocas direcciones. En cambio hoy el resultado de la búsqueda puede ser una lista tediosa -aunque de escaso valor estratégico en la mayoría de los casos- para quien no esté habituado a navegar.

En general, cada dirección de la Web se corresponde con empresas que también operan en la economía real y por lo tanto, ya eran conocidas como proveedores o clientes. Sin embargo, ahora Internet está creando una nueva relación entre las empresas y simultáneamente, potenciando la oportunidad de darse a conocer y acceder a otros mercados (en interior o en el exterior del país) más fácilmente.

Además, hoy debe agendarse como novedoso para la industria local la aparición de los portales. Estos presentan la síntesis de las aplicaciones de las nuevas tecnologías en la vida cotidiana de las empresas del sector.

No existen excusas

«Las condiciones de los negocios actuales no tienen precedentes y por eso, las respuestas también deben ser innovadoras, ya que las corporaciones tal cual las conocemos hoy no existirán en 25 años», sostuvo Tom Peters, ex socio de la consultora McKinsey & Company, en Expo Management 2000 (para analizar el nuevo escenario de la economía) que culminó el pasado 11 de octubre en el predio ferial de Palermo; además aclaró que ésta no es la era de Internet, sino la era del «control por parte del cliente», donde no existen excusas como conflictos en los canales de distribución, porque si no los empresarios serán desplazados del mercado y sus lugares ocupados por nuevas compañías.

Sin embargo hoy, en nuestro país, aunque en prácticamente todos los sitios dedicados a la industria de la construcción ubicados en la Web pueden verse catálogos y solicitarse cotizaciones on line, culminar con éxito una operación (con la entrega de los materiales contratados) mediante el e-com- merce depende de las formas de transporte y distribución de cada empresa, ya que todas las transacciones de Internet tienen una base en la economía real, que es la logística y no hay logística sin transporte. Es inútil ser eficiente en la transformación industrial si no se es eficiente en los procesos de servicios de entrada y salida de fábrica. Dicho de otro modo, «hoy está definido el software, pero, ¿qué beneficio tiene el sistema si aunque en media hora esté resuelto el pedido, después se demorará 4 ó 5 días la concreción de una operación que debe hacerse off line?», opinó el webmaster de un proveedor de primer nivel de la industria local y que solicitó la reserva de identidad.

Ciertamente, no hay mercado eficiente sin puntualidad y seguridad en los sistemas de logística y transporte. Pero esa es materia de otro análisis. Aquí, en lo que respecta a la aplicación de soluciones informáticas basadas en Internet, mucho puede decirse de tantas firmas que han obtenido excelentes resultados, efectivizando sus contactos empresariales; ya que en verdad se está notando un constante incremento en el volumen de transacciones comerciales originadas y concretadas por compañías locales que actúan a través de la Red de redes como clientes o proveedores directos.

De todas maneras, vale aclarar que esto no significa necesariamente que aquellas empresas hubieran aumentado sus compraventas (facturación), sino simplemente que se han adaptado a la nueva tecnología -que bien complementa a las más variadas y comunes formas de operar en los mercados-, favoreciéndose mutuamente compradores y vendedores con los beneficios que ofrece el nuevo canal de comunicación y comercialización de mercaderías.


Más información disponible  
  En relación con la industria de la construcción en nuestro país, el desarrollo de Internet no sólo se ve en la aparición de nuevas direcciones y en la disponibilidad de información a la que rápidamente puede accederse (aumento de la oferta); también se nota en la cantidad de navegantes que buscan novedades (aumento de la demanda). Es decir, Internet también ofrece nuevas oportunidades para los usuarios de la Red, gracias a la variada oferta local que puede encontrarse en el ciberespacio.
En verdad, en los últimos tiempos se ha posicionado en la web una importante y calificada cantidad de espacios dedicados a la ingeniería y la arquitectura locales. Las universidades (públicas y privadas), por ejemplo, constituyen verdaderos foros de presentación y discusión de proyectos y/o políticas en materia de urbanización y medio ambiente.
Mientras que así como existen portales dedicados exclusivamente a los arquitectos, también se pueden encontrar las páginas web de varios estudios de arquitectura, donde puede verse la descripción de obras y proyectos con imágenes inclusive: más allá de una «política de marketing», esta es otra manera de potenciar el mercado y olvidarse de la crisis coyuntural que enfrenta la economía real del sector.
 
 
 
 
 



La estrategia del marketing en la Red

Una empresa que quiera estar en Internet para lograr la salvación debe tener en claro que la Web es comparable con un medio de transporte. Es decir que por estar on line no cambiará ni la relación macroeconómica del país ni la de la empresa. Hay que desmitificarle a las compañías lo que esperan de Internet», aseguró Javier Cami Alvarez, CEO de e-volution.com, una consultora que se ocupa de diseños estratégicos para su implementación en Internet.

«Ayudamos a nuestros clientes a repensar la cadena de valor con relación a sus productos, a analizar oportunidades, etc. Tratamos de analizar realmente cuál es la oportunidad para la empresa y si realmente no le conviene estar en Internet, se lo decimos e incluso le sugerimos estar por intermedio de terceros o agruparse», explicó Cami Alvarez.

Pero, desde luego, lo que no está en duda es la relevancia de Internet para las empresas así como la importancia de estar presente en la Web.

Para ver y vender

«Internet me resulta muy útil para abaratar costos en comunicaciones. Somos representantes en la Argenti- na de tres empresas y lo que se ahorra enviando mails en comparación con los faxes al exterior es increíble», explicó Alejandro Arrichetta, apoderado de Energys, una metalúrgica argentina que fabrica conectores para líneas de alta tensión y otros productos y que además tiene su página Web.

Esta empresa está facturando cerca de 1,2 millón de pesos anuales, exportando casi el 20 por ciento por la vía tradicional a varios países de la región: Internet también sirve «para darse a conocer en el exterior y para conseguir nuevos proveedores externos, pero es muy difícil para nosotros el intercambio electrónico (e-commerce). Proveemos nuestra producción a contratistas y es muy raro que una firma de ese tipo ponga en juego tantos miles de dólares a través de Internet. Esto es diferente en operaciones BtoC», dijo Arrichetta.

En verdad, cuando hace unos dos años comenzó a cobrar fuerza la modalidad de operar comercialmente mediante Internet, a nivel mundial se vaticinó la inmediata concentración de negocios a través de la electrónica y en unas pocas empresas puntocom. Sin embargo, al menos hasta ahora, esto último no ocurrió. De hecho, varios de aquellos que se inclinaron hacia el e-business hoy están quebrados porque simplemente agotaron sus recursos financieros o con serios problemas económicos.

Las razones son varias, pudiendo destacarse que, de acuerdo con diversos sondeos de opinión, la mayoría de los comerciantes y consumidores que utilizan el e-commerce prefieren a empresas que se encuentren en la Web y también en un lugar físico. Asimismo, la experiencia hoy indica que los sitios extranjeros tienen mayores probabilidades de cometer errores lingüísticos (ver aparte: El idioma) y que a veces encuentran problemas con la efectivización del cobro en el país de origen.

Por esto y pese a la globalización de los mercados, en la Web, una puntocom «local» tiene buenas posibilidades de crecer y competir con una puntocom «extranjera», y sin importar el tamaño de las empresas. Así lo señala la actual tendencia internacional, que está dirigiéndose hacia la descentralización de las grandes puntocom con la apertura de filiales localizadas más cerca de los clientes y en sitios de la Web dedicados a cada región o país en particular.

En este sentido, el más claro ejemplo es la norteamericana Yahoo!, un portal que recibe ingresos únicamente por venta de publicidad (no apuesta al e-commerce) y que recientemente abrió su site argentino, ya que «la nuestra es una compañía de soluciones de marketing» y porque «estamos en el negocio de las preferencias del consumidor», explicó Heather Killen, vicepresidente de operaciones internacionales de la compañía, en el acto de lanzamiento en Buenos Aires.

Pero igualmente hoy no alcanza con tener un «domicilio real» cerca de los clientes, ya que el crecimiento de la oferta en Internet produjo en pocos años una gran diversificación en las propuestas y actualmente son muchos los websites que brindan «soluciones de marketing». Así es que, desafiando a la tan mentada globalización, tanto la oferta como la demanda rápidamente se han dirigido hacia los links de quienes mejor conocen cada nicho de los distintos mercados y aunque pocos consiguen presentar elementos diferenciadores, actualmente han logrado fidelizar visitantes sólo aquellos sitios que muestran información y servicios calificados.

Por eso hoy es imprescindible para cualquier empresa considerar una estrategia de comunicación y ventas que incluya al marketing electrónico, ya que éste constituye un «domicilio virtual» en donde todos compiten -con los mismos recursos- para darse a conocer y exhibir la producción. Pero además, como se dijo, porque del marketing en la Web al e-business hay apenas un «click»; y esto, como se verá, muy bien lo saben los portales dedicados a la industria de la construcción de nuestro país.


El idioma  
   

Después de irrumpir como un novedoso sistema de comunicación, los fenómenos generados en torno a la expansión de Internet son hoy materia de estudio de profesionales de las más diversas áreas de las ciencias del conocimiento (epistemología, filosofía, sociología, etc.), quienes analizan el impacto y los cambios propuestos por la nueva estructura de comunicación: ocurre que toda una generación debe actualizarse o podría autoexcluirse si mantiene una posición conservadora. Siendo así (los analistas hablan de ruptura con el estado del conocimiento anterior) y sin olvidar que el mundo parece ir hacia un estado de globalización -que alcanza a determinadas formas de comercio-, la diversidad de las culturas se presenta como un obstáculo para la penetración de los contenidos que se distribuyen por Internet. Y en ese sentido, el idioma es apenas un aspecto de las pautas socioeconómicas propias de cada sociedad que se reflejan en la Red de redes. Ciertamente, la nueva tecnología facilita la interconexión de los «navegantes» pero, ¿podrá Internet imponer sus propias formas de comunicación a quienes deseen integrarse tanto a los modernos procesos de intercambio de información como de consumo?

El primer desafío

La estrategia del marketing en la economía virtual debe resolver los mismos dilemas que ofrece el mundo real: transformar a un potencial visitante-cliente en un visitante-cliente leal. Y para eso se necesitan acciones precisas, pues el «tratamiento» de una empresa en la Web forma parte de los cambios propuestos por este nuevo escenario para las comunicaciones entre empresas y consumidores. Asimismo, en principio es imprescindible establecer el objetivo del website, ya que la presencia en Internet puede orientarse hacia la simple divulgación de una imagen corporativa (con el perfil y las cifras sobre la evolución de la empresa) o como complemento de la atención telefónica (con grandes volúmenes de información y fotos que pueden ser copiadas por el visitante), por ejemplo. Igualmente, en cualquier caso, debe entenderse que el posicionamiento de una empresa en la Web siempre persigue el desarrollo del comercio y las ventas, ya sea en forma directa a través del envío de e-mail o mediante mensajes publicitarios; aunque también se verá que estas herramientas de comunicación pueden aplicarse para mejorar la operatividad de una compañía.

 
 
 
 
 

 


Los portales de la construcción

La informática y la industria de la construcción tienen una extensa relación, considerando la utilización de distintos programas que emplean los profesionales del sector en sus computadoras como herramientas para el desarrollo de proyectos y control y gestión de obras. Muchos de estos programas pueden conseguirse en Internet, la misma red que ofrece información clasificada y promueve efectivos contactos (prescindiendo del teléfono) para realizar con rapidez una operación comercial. Así, esta combinación resulta más que interesante.

Como ocurre con tantos ciberespacios dedicados a otros sectores de la economía nacional, en nuestro país puede notarse una «explosión» en la proliferación de sitios de Internet dedicados a la construcción local, un mercado por cierto muy atractivo por su dimensión aunque, a la vez, muy diversificado.

Esto se refleja en la Web con una larga lista de direcciones, donde cada site se corresponde con una empresa, un organismo oficial o una entidad no gubernamental interesada en promocionar sus productos y servicios y donde asimismo puede iniciarse un contacto vía e-mail.

Pero también se instalaron en Internet empresas puntocom que pretenden involucrar al usuario en una comunidad virtual dedicada específica y ampliamente a la materia de interés del visitante: a estos sitios se los denomina portales.

Para qué sirven

Con la aparición de una decena de portales dedicados al sector, este año Internet cobró un atractivo especial para los profesionales relacionados con la industria de la construcción argentina. Estas empresas puntocom llegaron repentinamente, con desembolsos de envergadura y proponiendo cambios para el mejor funcionamiento del mercado local.

En general, los portales de la construcción argentinos ofrecen publicidad, información técnica y de actualidad, software para mejorar el nivel operativo de una constructora, otros links de interés y por supuesto, el e-commerce.

A primera vista y por sus características comunes, ciertamente todos los portales parecen ser iguales. Pero es que en realidad coinciden en el lenguaje, en la temática de la información que divulgan y en los listados de empresas proveedoras del sector, entre otros item que ofrecen; en tanto que las diferencias pueden radicar en la calidad de los contenidos -como listas de precios actualizados- y el nivel de conectividad: así, visitando un sólo lugar de la Red, un profesional puede evitar diversos llamados telefónicos o visitas a proveedores para realizar un presupuesto y recibir gratuitamente cotizaciones on line con sólo pedirlas.

De esa manera, aunque después las transacciones comerciales se efecti- vicen (off line) sin la participación directa de las empresas puntocom (ver aparte: Para elegir el mejor precio), hoy un portal de la construcción está generando negocios y reduciendo los costos operativos de los compradores y vendedores. Esto es de por sí un cambio favorable para el mercado, esperándose que ese hábito se afiance en un futuro inmediato y por los portales «se concentren» las operaciones comerciales (fueran BtoB o BtoC); ya que además vale señalar que el e-commerce es fundamental para estas compañías virtuales pues, desde la perspectiva económico-financiera, un portal demanda una fuerte inversión que no puede sustentarse únicamente con la venta de espacios publicitarios.

Entonces, como el desarrollo de un emprendimiento de comercio electrónico exige el previo desarrollo de acciones precisas de marketing en la Web, hoy las puntocom argentinas de la construcción intentan posicionarse en el mercado, trabajando a largo plazo y frente al desafío de convertir a los clientes «virtuales» en sus clientes «reales». Mientras tanto, hoy buscan fidelizar visitantes ofreciendo servicios gratis: algunos se apoyan en la actualidad informativa, algunos hacen concursos o regalos, algunos permiten «bajar» software desde Internet, algunos brindan listas de materiales o simplemente envían por mail la cotización buscada y otros ofrecen juntas todas esas posibilidades y algunas más.

Más servicios

Ya que trabajar comercialmente a través de Internet en nichos específicos de la economía está siendo parte de la estrategia de los inversores que desean cultivar algún mercado en particular, es que hay quienes -Techint o el grupo Pescarmona, por ejemplo- aportaron capitales para financiar empresas puntocom o portales dedicados a la industria de la construcción en nuestro país; considerando que un negocio on line es el punto de partida para una acción comercial en Internet y que el mercado electrónico de materiales para la construcción en la Argentina crecerá en los próximos años.

Decididamente estos portales apuntan a la generación de negocios, ya sea a través de mensajes publicitarios o información de actualidad. Esto, en sí mismo, ya es beneficioso para el visitante; aunque registrándose puede accederse a otros servicios gratis: foros de discusión, página web propia, chat, cotizaciones, web-cam instalada en la obra, consultas profesionales por e-mail, catálogos y otras bases de datos.

Todo gratis

Ciertamente, casi todas las punto- com de la construcción o la arquitectura ofrecen todo gratis, como por ejemplo el uso de softwares de distintas aplicaciones. Este servicio puede utilizarse mientras se está conectado al sitio web; aunque hay quienes permiten «bajar de Internet» (instalar directamente en la PC haciendo un «click» en la pantalla) esos programas y usarlos libremente para armar los presupuestos en la computadora de la oficina, por ejemplo.

Generalmente, como único requisito demandado será el ingreso (gratis) a un registro de visitantes. Así, llenando una planilla con los datos propios y a cambio de un password (clave) personal se pasará a engrosar el listado de integrantes de la comunidad virtual y recién a partir de ese momento podrán explotarse al máximo los recursos ofrecidos: depende de cual portal se trate, vía e-mail podrá recibirse información clasificada, publicidad o accederse a la actualización del software adquirido. Desde luego, hay quienes dicen que estos servicios gratuitos crean «dependencia» con el website. Pero es que, sin ser ésta una crítica al método, debe entenderse que las puntocom están intentando fidelizar clientes virtuales.

Además de poder comunicar novedades de pro- ductos, brindar información para la toma de decisiones, posibili- tar búsquedas laborales y «bajar» softwares, un portal dedicado al sector de la construcción vincula a empresas de bienes y servicios de esa industria y consumidores (proveedores, profesionales y público en general), estableciéndose así una plataforma para efectuar transacciones comerciales.

Como se dijo, en las páginas de estas compañías virtuales se ofrecen catálogos de productos de diversas marcas, con la información institucio- nal del fabricante o distribuidor para conformar un presupuesto, hacerse ofertas especiales -hay portales que están presentando ventas «al mejor postor»- o simplemente obtener una descripción técnica y un contacto para más adelante efectivizar las compraventas.

Para concretar una operación, después de ingresar a un portal, los usuarios disponen de diferentes herramientas de trabajo, como la posibilidad de armar carpetas de obras para seleccionar los productos de interés y, desde ellas, llegar a la información de la empresa responsable, ubicarla geográficamente y enviar un e-mail para hacer consultas o pedir cotizaciones.

De esta manera, la iniciativa de estas empresas puntocom consiste en crear comunidades de comercio electrónico donde se vincule a minoristas, mayoristas, industrias, profesionales y consumidores de la industria de la construcción. Así se fortalecen los canales de comercialización y distribución del sector, se facilita la venta directa y se logran minimizar los tiempos y costos de comunicación.

Pero ¿de dónde provienen los ingresos económicos de los portales?

«Como la publicidad no representa un gran margen de ganancia, todavía falta mucho para que nosotros empecemos a ganar dinero, producto del cobro de comisiones por transacciones. Hoy, el servicio de conectividad entre compradores y vendedores lo estamos haciendo de manera libre y gratuita, porque son muy pocas las empresas que tienen una tarjeta de crédito corporativa, porque aún deben efectivizarse contratos con cada uno de los proveedores adheridos (para que se comprometan a abonar en concepto de comisión un porcentaje del monto operado mediante el portal) y porque ni siquiera está legislada la firma digital», explicó el socio fundador de un site argentino de la construcción.

De acuerdo con el proyecto de ley que estudia el Congreso de la Nación, «la firma digital es el resultado de la transformación de un documento digital por medio de una función de digesto seguro de mensaje, este último encriptado con la clave privada del suscriptor, de forma tal que la persona que posea el documento digital inicial, el digesto encriptado y la clave pública del suscriptor pueda determinar con certeza que la transformación fue realizada utilizando la clave privada correspondiente a dicha clave pública y que el documento digital no ha sido modificado desde que se efectuó la transformación» (sic).

Entonces, conforme al anteproyecto de ley sobre formato digital de los actos jurídicos y comercio electrónico, en el procedimiento de la firma digital para realizar e-commerce intervendrían tres elementos: una clave privada (para firmar digitalmente), una clave pública (que verifica dicha firma digital) y el certificado de clave pública (que identifica al titular de dicha clave).

«Sin estos instrumentos, ¿cómo hacemos para certificar que una compra concretada off line por algunos de los distintos proveedores adheridos al sitio se realizó a través de nuestro portal? Por eso, hoy estamos trabajando gratis», concluyó el ejecutivo.

Vale aclarar que el artículo 4º del mencionado proyecto de ley dice que «la firma digital satisface el requerimiento de firma que las leyes establecen y tiene sus mismos efectos, siendo su empleo una alternativa de la firma manuscrita».

Otros desafíos

Entendiendo que Internet es nada más que un medio de comunicación, los portales de la construcción argentinos se enfrentan a la complejidad que propone diseñar sitios de la Web dedicados a un mercado técnicamente tan específico como amplio y diversificado, a la vez que para sobrevivir deben atraer a calificados visitantes, quienes además de permanecer fieles a sus páginas, se espera que compren o vendan mediante sus soportes de conectividad.

Para eso, cada empresa puntocom de la construcción se presenta de manera diferente en el monitor del visitante; algunos son muy ordenados, otros parecen más caóticos; algunos se presentan divididos en áreas y otros utilizan «animaciones». Desde luego, los habrá mejores y no tanto. Pero, no obstante, la decisión queda en el gusto o la satisfacción del visitante-usuario-cliente, ya que por ahora no es posible definir cuál es la mejor opción para presentarse en esta nueva cultura, que tiene un lenguaje que recién se está forjando y que propone agilizar el mercado de la construcción con una diferente forma de hacer negocios.

Hoy, lo único que sabemos con certeza es que Internet es el motor de la economía virtual, así como que la industria de la construcción siempre ha sido el motor de la economía real.

 

Buscando la fidelidad  
   

Como parte de las estrategias del marketing, hoy en día muchas empresas de la economía real hacen regalos para ganar clientes. De ese modo se intenta incentivar una decisión; aunque eso no significa conseguir la fidelidad del comprador, pues el regalo cumple con una satisfacción funcional mientras que lograr la fidelidad de un cliente implica su satisfacción emocional, según sostienen los especialistas en esta materia.

Igualmente, en marketing y promoción, las palabras más empleadas en la economía real son «nuevo» y «mejor», mientras que la palabra «gratis» se reserva sólo para las ocasiones decisivas y en este sentido, el lanzamiento e intento de captar la atención de usuarios de Internet es una de ellas. Entre tanto, conseguir la fidelidad (o la generación de vínculos del tipo emocionales que trasciendan los clásicos mecanismos de incentivos de consumo) está quedando para después.

 

Para elegir el mejor precio  
   

Los costos de una obra pueden conocerse sin quitar la vista del monitor: después de enlistarse los materiales necesarios, los profesionales de la construcción pueden solicitar sus cotizaciones directamente en los portales de la Web; aunque según la puntocom que se utilice, se accede a uno de los dos procedimientos de vinculación más difundidos en nuestro país:

1) Cuando el profesional pide un presupuesto en un portal, esa solicitud es reenviada a los distintos proveedores adheridos al sitio y luego recibe por e-mail las cotizaciones de varios proveedores, con sus correspondientes identificaciones.

2) Otra posibilidad es que esas mismas solicitudes y sus respues- tas sean anónimas, develándose los nombres de las partes intervinien- tes cuando la cotización se acepta con un click en la pantalla: en ese momento se muestra la denominación del proveedor, a quien se le «dispara» automáticamente un e-mail con el nombre del solicitante, y se concreta la vinculación.

En ambos casos se debe ingresar a un área específica del portal, donde aparecerán unas «planillas» que completar, mientras que los pagos de las cotizaciones aceptadas se realizarán off line, en la economía real y sin la participación del portal.

 


Combinando materiales y herramientas de la Web

Como se dijo, la Web permite que los profesionales de la arquitecura y la construcción accedan a buena cantidad de información. En ese sentido, arqa.com no puede dejarse de visitar, ya que este sitio además ofrece otros servicios como el chat, para realizar consultas o participar en debates y una amplia base de datos.

No obstante, los constructores -así como el público en general- que buscan materiales para sus obras pueden dirigirse a los websites de proveedores como Barugel Azulay: su página (barugelazulay.com) es el acceso directo a más de 15 mil productos en stock permanente. En este sitio, además de verse los materiales en exposición, pueden conocerse sus precios y ordenarse sus compras.

«Los clientes tienen numerosas ventajas diferenciales, ya que por medio de la página se hacen ofertas especiales, remates de productos, descuentos y artículos premium, es decir, ediciones limitadas de determinados elementos, que pueden ser pisos, artefactos u otros artículos de la amplia gama que vendemos, que se fabrican en forma exclusiva para nosotros. Esa es una de las condiciones que nos diferencian desde hace años», dijo Carlos Mosconi, gerente general de Barugel Azulay.

Concretando más de un centenar de ventas on line en los últimos tres meses, «recibimos un promedio de 700 visitas diarias a la página y consultas del interior que confirman el potencial del mercado», afirmó Cristián Basualdo,gerente comercial de la firma. Con un resultado exitoso semejante operan los websites de Ferrum, Blastein, Zanon y Fiplasto, entre otros. En todos los casos, se trata de sitios que buscan que los clientes observen sin intermediarios los productos de sus catálogos.

Este tipo de operación es muy útil para realizar un presupuesto de obra, aunque vale recordar que igualmente en Internet se pueden conseguir cotizaciones en los portales del sector: en laobra.com además se permite la utilización gratuita de software de gestión. Así, para calcular costos, todo lo que hay que hacer es instalar esa herramienta en la propia computadora. El programa trabaja con precios indicativos sugeridos por el proveedor y, algo sobre todo importante para los arquitectos, puede importar datos de software de dibujo (tipo CAD).

La arquitectura del proyecto

Hoy, un arquitecto no puede dejar de instalar en su PC unas herramientas básicas para trabajar, como el software necesario para abrir documentos de AutoCAD, que además se distribuyen gratuitamente, pues el profesional también podrá «bajar» esos programas desde Internet e incluso aprender a dibujar un objeto arquitectónico inteligente para agregarlo a su propia biblioteca virtual. Ciertamente, para conocer lo último en técnicas y materiales para la construcción, hay muchos sitios en la Web que, a simple vista o a través del reenvío de e-mails, brindan suficiente información como para preparar un proyecto y su presupuesto.

No obstante, la experiencia personal indicará a cada uno cuáles sitios son más convenientes visitar (todo depende del objetivo deseado y de los datos requeridos, conforme al estadio del proyecto). Puede decirse que como primer paso y a precios económicos es posible obtener uno de los 3000 diseños de casas (planos) que presenta suar- quitecto.com en Internet.

Después puede conseguirse en arquitools.com un catálogo de materiales (escaleras, herrería, maceteros, etc.) como documentos de AutoCAD y «aplicarlos» al proyecto y, por fin, el editor de Rendering de arquinauta.com que permite ver el modelo pintado e iluminado.

Cabe aclarar que Arquinauta incorpora la producción de render con sombras, brillos y reflejos para simular cualquier tipo de revestimientos y terminaciones, mientras que el editor de Animación permite generar un recorrido o paseo virtual por el modelo, con la trayectoria que el usuario asigne, modificar la posición de las cámaras y crear un archivo de video de Windows.

En ambos casos el usuario puede agregar texturas superficiales, elegidas desde un catálogo visual y con un click, aplicarlas sobre el modelo. De ese modo, sin duplicar información (ni trabajo) y en cualquier momento del proyecto, Arquinauta permite ver el modelo pintado e iluminado con un buen nivel de detalle y realismo.

Por último, para preparar el presupuesto final, luego habrá que buscar precios. Y para eso, como ya se dijo, pueden emplearse los presupuestos on line gratis o las interminables listas de materiales para la construcción que ofrecen los portales: por ejemplo, en obra1.com puede encontrarse un catálogo de productos realizado junto al INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), con sus respectivas espe- cificaciones técnicas y marcas de fabricantes.


Oportunidad ideal para las PyMEs

«Durante muchos años, las PyMEs (pequeñas y medianas empresas) tuvieron una restricción al acceso de la información, que era considerada como uno de los impedimentos más importantes para su desenvolvimiento. La falta de oportunidad para saber el qué y el cómo y los altos costos para poder obtener datos que les sirvieran a la hora de tomar decisiones fueron subrayados durante muchos años por los especialistas en analizar PyMEs. No era lo mismo trabajar para una empresa ubicada en Chaco que hacerlo para una ubicada en Buenos Aires. Pero el crecimiento de Internet ha transformado muchos cánones del funcionamiento de las PyMEs», explicó Celina Boccazzi, consejera titular del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Capital Federal.

Ciertamente, Internet ofrece un potencial ilimitado para mejorar la competitividad de las empresas. En este informe especial ya se han enumerado muchos beneficios que ofrece la nueva tecnología; pero también debe decirse que «para las PyMEs, Internet es una herramienta poderosa para iniciar el camino a la exportación», opinó Marcelo Roich, director de la consultora Italo Argentina.

Así, a través de Internet y sin moverse de su oficina, un empresario puede obtener datos indicativos de un mercado (costos de fletes, aranceles impositivos, bancarios, precios de la competencia, etc.), para luego lanzarse a implementar una acción de marketing en ese sector.

Del mismo modo, tener una dirección en la Web potenciaría la cantidad de contactos virtuales (e-mails) y/o pedidos de cotización. Aunque los propietarios de websites deberían tener en cuenta algunas consideraciones: «¿qué pasa con los contenidos? La prioridad que le están dando algunas empresas a la construcción de la marca puede ser altamente perniciosa si no se la acompaña con una inversión acorde para la producción del bien o servicio y a su logística y distribución», concluye Boccazzi.

 


El sistema se impone

En pocas palabras, cuando se aplican las herramientas de Internet a una comunidad cerrada se constituye una Intranet. Ultimamente, este sistema de interconexión se está implementando en muchos countries, por ejemplo, pero también es una de las mejores opciones para las grandes compañías.

La primera propuesta de Intranet conocida en Buenos Aires es un edificio (la torre Belvedere del estudio Aisenson y Asoc.) que cuenta con esta tecnología instalada: a la vista, en cada uno de los departamentos sólo se dispone de un «enchufe» en la pared, desde donde a través de una PC puede accederse a los demás vecinos conectados y al resto de las dependencias del edificio (interior) así como a Internet (exterior), a cambio de un abono mensual.

El sistema presenta un menú de opciones, con una página de noticias y novedades del consorcio, otra para hacer la votación de propuestas, otra para quejas, otra para reservar la cancha de tenis y otras con otros tantos servicios, como ver a través de las cámaras de vigilancia dispuestas en el edificio. Vale aclarar que al sistema se puede ingresar aún cuando se está fuera de la vivienda, siempre que se cuente con una PC (puede ser una notebook) conectada a la Red de redes. Y es que, ciertamente, más allá del snobismo, hay un estilo de vida basado en Internet.

Del mismo modo, hoy las grandes compañías están desarrollando sus propias redes, pues su aplicación trae un fuerte incremento en el retorno sobre la inversión en tecnología informática y todos los departamentos de una organización pueden beneficiarse con un website de Intranet.

En las empresas

Para las compañías que ya cuentan con un sitio en Internet, el próximo paso es tener una Intranet para luego incorporar una Extranet. De hecho, en esa tendencia están trabajando hoy las grandes compañías argentinas de la industria de la construcción. La idea básica es dirigir las tareas administrativas internas hacia una Intranet y las transacciones con proveedores en una Extranet.

Si bien el soft y el hard que utilizan es el mismo, según quien acceda a la información cambia el nombre del sistema: Internet es público, Intranet es para integrantes de la empresa y Extranet es para proveedores y clientes.

Su funcionamiento es igual: la información se coloca en un servidor existente o nuevo y los integrantes de la compañía acceden a la información a través de sus PCs (estuvieran o no en sus respectivos escritorios), la red de la empresa y sus navegadores, mientras que la información es actualizada fácilmente por cada departamento. Para los clientes y proveedores, les queda diseñada un área especial (Extranet), donde podrán hacer consultas y e-commerce.

Así, las Intranets y Extranets pueden ser una alternativa de costo eficiente para invertir en nuevos sistemas, porque aprovecha y potencia la inversión en los actuales sistemas de información incluyendo la infraestructura de redes, PCs, servers y otras aplicaciones de los sistemas existentes, incluido el trabajo en red.

De esta manera, en la Intranet se pueden mostrar las oportunidades de trabajo disponibles, las cifras sobre la evolución de la empresa, el nombre de los responsables de los distintos sectores para facilitar la comunicación externa, las principales noticias de las acciones de la empresa hacia la comunidad y tanta información distribuida en áreas como Ventas y Marketing, con los productos, pronósticos de facturación, investigación de mercado, promociones y publicidad; recursos huma- nos con búsquedas de personal, programas de capacitación, direcciones y teléfonos, manuales de procedimientos; Ingeniería, con documentación de proyectos; operaciones, con documentos ISO 9000, programas de producción e inventario de materiales; finanzas y administración, con reportes financieros anuales y trimestrales, presupuestos y rendición de gastos y atención al cliente, con información on li- ne, preguntas más frecuentes y e-commerce.

Al crearse una sola plataforma base de aplicaciones, una Intranet, entonces, enriquece los procesos de comunicación y colaboración dentro de la empresa y hace más eficiente los procesos de negocios (internos y externos), porque concentra la información dispersa por la compañía, que estará disponible a todos los individuos de la empresa, y permite fácilmente la implementación de aplicaciones relacionadas a actividades con otras compañías, clientes y socios de la empresa, conformándose así una verdadera comunidad virtual.



Mujeres y hombres  
   


El Centro para la Empresa Privada Internacional (CIPE), la Asociación Nacional para Mujeres Propietarias de Empresas (NFWBO), el Instituto Apoyo y la compañía IBM realizaron un estudio sobre «Mujeres y hombres propietarios de empresas en la Argentina» que concluye que el 80 por ciento de los empresarios varones usan sistemas de computación en sus negocios, mientras que apenas el 50 por ciento de sus pares femeninas utilizan la PC diariamente en la oficina.

Internet y negocios

Del mismo modo, el estudio señala que los hombres llevan la delantera en el nivel de utilización de Internet para el manejo de los negocios: el 57 por ciento de las empresarias consultadas dijeron utilizar Internet, así como el 75 por ciento, entre los hombres. Sin embargo, esa «desigualdad» entre hombres y mujeres quedó desdibujada al determinarse que, considerando a todas las compañías que tienen página en la Web, el 23 por ciento es lidera por mujeres y el 21 por ciento está en manos de hombres. La encuesta se realizó telefónicamente en el segundo trimestre de este año y alcanzó a 300 mujeres y 302 hombres; la mayoría de las entrevistas se hicieron en Buenos Aires y el resto en Córdoba, Mendoza y Rosario.

 

¿Qué es la web?  

Las tan difundidas www con las que comienzan las direcciones de Internet corresponden a World Wide Web; su traducción literal es Mundo Ancho Red; en castellano se puede traducir como Red Mundial, pero en el uso común, simplemente se la denomina como la Web. Se trata de un tipo de programa que permite consultar la información que hay en las computadoras (servidores) que están conectadas en red (Internet) y que usan este tipo de programa.

La Web está integrada por «páginas» o «pantallas», donde se encuentran fotos, música, videos y dibujos, que pueden imprimirse o grabarse en la propia computadora para leerlas luego. Asimismo, contienen hipertextos: son palabras que dentro de un texto están resaltadas con otro color y, al «elegirlas» con un click del mouse, nos llevan a otro texto (archivo) dentro de esa computadora o de cualquier otra. A este acto de ir de página en página se le llama navegar».

Cuando se conoce una dirección de la Web que quiere consultarse, se tipea directamente. Pero cuando solo se conoce el tema, debe conectarse con webs denominados buscadores, que son una suerte de guías de direcciones de webs donde se coloca una o más palabras que definan el tema requerido (ej.: «construccion») y como resultado, se obtendrá una serie de direcciones (links o enlaces externos) que contienen el tema buscado; luego, clickeando en la que se desee, se conecta con ella.

De esta manera, tener presencia en Internet, un sitio o páginas de Web (Website), significa tener información (fotos, texto, etc.) en algún servidor conectado a la red, de manera que esta información pueda ser consultada por cualquier persona que tenga conexión y navegue por la Internet.

 

Publicado el 30 de octubre de 2000.

 

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