El Constructor

Licitarán 2.825 kilómetros de líneas de alta tensión

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Infraestructura

El gobierno nacional licitará durante el primer semestre de 2018 las obras destinadas al tendido de 2.825 kilómetros de líneas de transmisión eléctrica, con los que se espera responder a las necesidades del sistema ante la nueva oferta de generación por la incorporación de los proyectos de fuentes térmicas, cierres de ciclo combinado y de energías renovables que comenzarán a operar en 2021.

 

Así lo anticipó esta tarde el secretario de Energía Eléctrica, Alejandro Sruoga, al precisar que se trata de 9 proyectos por 2.825 kilómetros de tendido de líneas por unos 4.800 Mv asociados, y un requerimiento estimado en 3.000 millones de dólares que serán de exclusiva inversión privada, ya que se analiza un repago de obra mediante un canon anual a 10, 15 o 20 años.

 

El funcionario, tras el acto de presentación de ofertas para la generación eléctrica mediante cierre de ciclos combinados o cogeneración, adelantó la decisión del Ministerio de Energía de atender la demanda futura del sistema de transporte eléctrico tras el análisis e informe técnico que recibió del sistema por parte de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa). Las recomendaciones de la empresa mayorista precisaron las obras que se requerirán para asegurar la sustentabilidad del sistema antes de 2021.

 

Las recomendaciones de la empresa mayorista precisaron la sobras que se requerirán para asegurar la sustentabilidad del sistema antes de 2021.

 

Esta proyección contempla el comportamiento de la demanda y al mismo tiempo proyecta la incorporación de los proyectos de generación térmica ya licitados, la incorporación de las nuevas fuentes de energías renovables, los proyectos a adjudicar en la licitación de hoy e incluso lo que se genere eventualmente por el sistema de energía distribuida.

 

Con ese objetivo, la Secretaría de Energía Eléctrica espera completar en breve la definición técnica de los proyectos con la realización de los estudios de impacto ambiental, para después decidir las pautas de licitación y el mecanismo de repago de la obra, a partir de lo cual se estiman dos años más de trabajos para contar con la nueva capacidad de transporte.

 

En la actualidad, el sistema se compone por 14.763 kilómetros de líneas de alta tensión y cuenta con otros 19.550 kilómetros de distribución troncal.

 

Las obras a licitarse

 

Los proyectos que formarán parte de la licitación -de carácter abierto, nacional e internacional-, serán la línea Río Diamante-Charlone de 490 kilómetros de extensión y una inversión de 480 millones de dólares; la línea Atucha-Belgrano 2 de 35 kilómetros y 80 millones de dólares; la Línea Belgrano 2-Smith de 100 kilómetros y 170 millones de dólares, y la línea Atucha 2-Plomer de 130 kilómetros y 190 millones de dólares.

 

La descripción de proyectos también incluye la línea Rodeo-La Rioja Sur con una extensión de 300 kilómetros y una inversión de 300 millones de dólares; la línea Puerto Madryn-Choele de 705 kilómetros y 600 millones de dólares; la línea Choele-Bahía Blanca de 340 kilómetros y 290 millones de dólares; la línea Charlone-Junín-Plomer de 415 kilómetros y 420 millones de dólares, y la línea Santo Tomé-San Francisco-Malvinas de 310 kilómetros y 320 millones de dólares.

Además, se prevén las obras de la Estación Transformadora Comodoro Rivadavia, que demandará una inversión de 80 millones de dólares, y la adecuación de la Estación Transformadora Ezeiza-Belgrano-Rodríguez por otros 100 millones de dólares.

 

En cuanto a la convocatoria de capitales privados para la inversión de los 3.000 millones de dólares que requerirán las obras, Sruoga explicó que se analiza con el Ministerio de Hacienda la fijación de un pago que repague las obras en plazos de entre 10 y 20 años, aunque no se encuadraría en el sistema de participación público privada (PPP), ya que este tipo de iniciativas tienen legislación propia en la Ley 24.065.

 

También está en análisis el sistema de operación, ya que se evalúa que podría quedar a cargo de Transener, compañía que posee la red nacional de transporte de energía eléctrica de alta tensión con casi 8.800 kilómetros de líneas, o a través de un transportista independiente que se encargue de la operación y mantenimiento durante el plazo de repago.