El Constructor

Construcción en seco: Sumar sustentabilidad y eficacia en los proyectos

Construcción en seco

Construcción FLORENCIA BORRILLI

El cemento y el ladrillo son los elementos tradicionales en la industria de la construcción. Sin embargo, la llegada de técnicas innovadoras y la variedad de materiales están transformando al sector. La construcción en seco es una alternativa.

Los sistemas de construcción en seco están compuestos por una estructura de perfiles de acero revestido con zinc, placas de yeso a ambas caras de dicha estructura (o placas de cemento si se tratara de una pared exterior) y un material aislante entre estas placas que completan la cavidad de la estructura. Los materiales que conforman este proceso constructivo industrializado y multicapa reemplazan aquellos utilizados en la construcción húmeda, evitando así los tiempos de fragüe. Este tipo de construcción se divide en seco no portante y portante (Steel Framing) y puede resolver desde paredes interiores, cielorrasos, entrepisos y revestimientos, hasta fachadas, techos, cubiertas, etc.

Las ventajas de utilizar un sistema de este tipo para la obra pública son múltiples. Entre ellas, obras más previsibles (presupuestos exactos y precisos), altas prestaciones de seguridad, reducción de desperdicios (menos derroche de materiales, menor espacio de acopio), ahorro de tiempo y dinero, materiales industrializados y producidos bajo normas de calidad, ahorro en estructuras (bases, fundaciones), plazos más cortos (tiempo hasta 3 veces menor que las construcciones en mampostería), economía inicial en sistemas de calefacción y refrigeración (se necesitan equipos de menor potencia para lograr confort térmico), optimización de costos de logística, y obtención de un 4% más de superficie útil.

Según comenta el Instituto de la Construcción en Seco (INCOSE), “hoy la construcción en seco es un método ampliamente aceptado por su eficiencia en el proceso constructivo, la calidad de terminación y la seguridad que brinda a sus habitantes”. En el país existe una vasta cantidad de obras públicas realizadas de esta forma: hospitales, edificios administrativos y logísticos como aeropuertos o terminales, viviendas multi y unifamilares. Su estructura, de perfiles de acero galvanizado liviano, más las otras capas que integran el sistema (placas rigidizadoras, placas de yeso, aislaciones, barreras hidrófugas) posibilitan la construcción de proyectos abiertos y únicos y la ejecución de obras en serie, evidenciando aún más la productividad de este sistema.

La aceptación del Steel Framing por parte del Estado genera un nuevo escenario acorde a la demanda de una arquitectura de mayor eficiencia y tecnología, logrando que el sistema tenga cada vez más peso en la obra pública: puntualmente por su rapidez y su mejor aislamiento térmico, se utiliza en muchos planes de vivienda de interés social en las provincias con climas más rigurosos, como Tierra del Fuego, Santa Cruz o Chubut, aunque hay experiencias positivas también en Salta. Además, este sistema fue adoptado por el Ministerio de Educación a la hora de comenzar con el plan de 3.000 jardines de infantes. “Sabemos que un sistema de construcción en seco como el Steel Framing tiene mucho para seguir ofreciendo a los organismos gubernamentales a cargo de combatir el déficit habitacional en todas las regiones de nuestro país”, aclara Corinna de Barelli, Presidenta de INCOSE.

Hay varios ejemplos de obra de viviendas en ejecución, como el Hospital Central de San Luis; Hospital Elizalde; Viviendas del Plan Arraigo Juvenil en Río Grande, Tierra del Fuego; 3.000 jardines de infantes del Ministerio de Educación (muchos ya fueron ejecutados en tiempo y forma); Hospital CEMAFE en Santa Fe; aeropuertos: Ezeiza, Comodoro Rivadavia y San Juan. En este momento está en ejecución el de La Rioja. Otro ejemplo es la construcción de 70 viviendas en Steel Framing en la ciudad de San Justo, Santa Fe. El Municipio  trabaja en el proyecto desde 2019 para presentarlo a la entonces Secretaria de Vivienda de Nación, con el fin de obtener financiamiento que le fue otorgado. Un punto destacable del proyecto es que, a solicitud del Intendente, el mismo debía ser de carácter social e  involucrar a distintos actores, como oportunidad para capacitarlos y brindar la formación en el oficio. Asimismo, el proyecto se inserta en el marco del Programa Municipal Hogares 2030, donde se fomenta la sustentabilidad, las acciones por el cuidado del medio ambiente y la producción eficiente. La adopción de un sistema constructivo como el Steel Framing incluye todos estos valores. “Se trata de un programa de triple impacto, ya que es sustentable, tiene la característica de que los futuros dueños aportan mano de obra como parte de pago del lote y además, promueve la economía circular”, afirma el Arq. Nicolás Cuesta, Intendente San Justo, localidad de la Provincia de Santa Fe.

Estas viviendas poseen 60 m2 y cuentan con living comedor incorporado con la cocina, dos dormitorios con la posibilidad de ampliarse hacia el frente y un gran área de expansión. Se diseñaron sus aberturas previendo una ventilación cruzada y la óptima iluminación de cada ambiente. También se incorporaron elementos que ayudan a la sustentabilidad como un termotanque solar como sistema complementario al sistema de provisión de agua caliente, lo que ahorra el consumo de los futuros usuarios. Adicionalmente, toda la envolvente de la vivienda está aislada térmicamente en los muros y cubierta, así cumple con el nivel B de transmitancia térmica y brinda una temperatura de confort en su interior, además de reducir el consumo energético para el acondicionamiento térmico.

“La construcción en seco es el futuro”, señala el mandatario. Y agrega: “Logra una calidad constructiva que está a la altura de cualquier vivienda privada de la Argentina. Es un lujo tener viviendas de 60 metros con esta tecnología”. A veces es aplicable de manera integrada a otros sistemas, pero desde el municipio indican que, sin dudas, el Estado puede apuntar a este sistema y más aún sabiendo que el propio dueño puede aprender con facilidad sobre esta tecnología. Hay numerosas experiencias de vivienda social realizada con sistemas de construcción en seco en otros países de la región, como Chile, Uruguay, Australia, Brasil, México, Estados Unidos y Turquía (adoptada en algunos de ellos debido a su gran resistencia sísmica) con resultados exitosos. “En nuestro país las experiencias son aisladas, pero es de esperar que se vaya revirtiendo, ya que el déficit habitacional sigue siendo muy importante y con sistemas de construcción en seco se pueden lograr excelentes resultados, en tiempos muy favorables y con costos más accesibles”, confirma Arq. Fernando Mendiburo, Departamento Técnico del Centro de la Construcción en seco. El uso principal que se le dio a este sistema siempre fue la vivienda en todas sus variantes: individuales de una o dos plantas, colectivas tipo dúplex e incluso en altura hasta 3 o 4 plantas. No obstante, también hay experiencias interesantes en locales comerciales, oficinas y salones de eventos.

“Con la construcción en seco no hay limitaciones. Se pueden construir todo tipo de viviendas, locales y edificios, así como aplicaciones aisladas dentro de una obra de ladrillos como el armado de tabiques divisorios”, confirma Familia Bercomat. Por su parte, Tabbi Construcciones coincide en que es el futuro de la construcción. “Desde una capacitación profesional para el personal que construye -ya que estos sistemas requieren mano de obra cualificada- hasta para solucionar el déficit de vivienda en Argentina”. Y agregan: “los hospitales de urgencias que realizó el gobierno por el COVID-19 fueron con el panel sándwich”. Este tipo de panel también se usa para galpones, tinglados y cámaras frigoríficas.

STEEL FRAMING: EVOLUCIÓN DEL SISTEMA EN SECO

Los habitantes de las viviendas construidas con Steel Framing se benefician por una gran calidad en las terminaciones y por un ahorro en sus servicios de electricidad y gas, porque es una tecnología que permite construir muros eficientes, capaces de generar un confort interior sin forzar el uso de equipos de calefacción o refrigeración. “Al no utilizarse agua en el proceso de ejecución, la vivienda pueda habitarse desde el minuto cero de estar terminada, sin la necesidad de convivir con el polvillo, humedad y tiempos de fragüe típicos de la construcción húmeda”, aclaran desde el Instituto. Por su parte, los desarrollistas pueden ofrecer proyectos más tentadores desde el punto de vista del aprovechamiento de espacios: la eficiencia de los muros está dada en espesores mucho menores de los que utiliza la obra húmeda para intentar llegar al mismo nivel de confort, por lo que esto se traduce en mayor superficie útil y mejor flexibilidad para el diseño. Al ser livianos, estos sistemas son más flexibles que los sistemas pesados de mampuesto, por lo que se pueden realizar diseños curvos, cavidades, cielorrasos flotantes, voladizos pronunciados y todo tipo de diseño. Adicionalmente, una pared seca pesa en promedio sólo el 20% de lo que pesa una pared húmeda, reduciéndose así las cargas estructurales; gracias a lo cual se pueden obtener ahorros de entre un 6 y un 10% en el costo de la estructura de un edificio.

Construir con Steel Framing reduce los tiempos de ejecución con respecto a la obra húmeda (un tercio del tiempo), ya que gran cantidad de tareas se pueden realizar en forma simultánea y una vez cerrada la estructura. Según explican desde Centro de la Construcción en Seco, la utilización de materiales industrializados asegura las virtudes técnicas del producto, minimiza los desperdicios y hace que la inversión económica sea más previsible, en el contexto de una obra limpia y cuyo producto final ofrece una inmejorable calidad de terminación. Además, no es necesario construir paredes que luego se romperán para permitir el pasaje de instalaciones. Esta velocidad de terminación permite un rápido giro del capital invertido, haciendo a este tipo de construcción especialmente atractiva para inversores. La estructura de perfiles de acero galvanizado dura más de 100 años, y tanto las placas como los materiales como las terminaciones y aislaciones tienen una larga durabilidad, pudiendo mantenerse inalterables durante décadas. Todos los materiales que se emplean están fabricados bajo normas y por ende son testeados, lo que contribuye a una larga duración de las obras, más allá de los mantenimientos que se deben realizar, independientemente del sistema constructivo bajo el cual se haya construido.

Un punto importante a la hora de planear una obra en Steel Framing es que es necesario financiarla en un lapso menor, dado que las obras con dicho sistema tienen una duración de aproximadamente 1/3 del tiempo que toma una construcción con sistema húmedo. Al ser un sistema constructivo rápido, en algunos casos el inversor percibe un retorno en poco tiempo. A su vez, los costos indirectos son considerablemente menores con respecto a las obras húmedas, dado que los tiempos son menores también. En el caso de Tabbi Construcciones,  manejan una base de US$650 el m2 para una vivienda de llave en mano de calidad media y una base de US$850 el m2 para una vivienda calidad prémium.

En líneas generales, el costo por metro cuadrado de la construcción en seco con estructura de acero es más económico que el de la obra húmeda, lo que debe considerarse dentro de la ecuación a la hora de inclinarse por un sistema u otro, tanto para el desarrollista como para el cliente. “Creemos que se debe considerar que los cómputos de materiales son mucho más exactos en obras en seco, lo cual genera poco desperdicio y menor gasto”, afirma INCOSE. De todos modos, y como señala Mendiburo, “el resultado final depende del diseño, los tipos de cerramiento exterior, tipos de aislación, etcétera”.

SUSTENTABILIDAD A LA ORDEN DEL DÍA

La gran ventaja es la capacidad de ahorrar energía, con un menor espesor de muro. El Steel Framing logra valores de aislamiento y confort térmico que permiten ahorrar más de un 70% de energía en comparación a la construcción húmeda, tanto para calefaccionar como para refrigerar. Además de evitar la humedad y preservar un recurso tan valioso como el agua, los sistemas de construcción en seco permiten construir espacios que generan un menor consumo de energía y reducen emisiones. También alientan el uso de materiales reciclables, como el acero galvanizado, que contiene un alto porcentaje de material reciclado y es 100% reciclable, y a alcanzar una huella de carbono en promedio 47% menor a la de una construcción húmeda. Las placas de roca de yeso que componen el sistema no son ajenas a este concepto: el papel usado en su fabricación debe ser 100% reciclado o estar hecho íntegramente de madera, fibras o partículas de madera procedentes de bosques legalmente cosechados. A su vez, la baja huella de carbono de las placas de yeso se explica por el hecho de tener bajas emisiones de dióxido de carbono (CO2). Las principales emisiones son vapor de agua (no contaminante) y gases de combustión de la fuente energética (gas natural).

A diferencia de las construcciones húmedas, quizás la parte más compleja dentro de una obra en seco, y específicamente la de Steel Framing, sea la de la mano de obra: para su correcta ejecución es recomendable contar con mano de obra capacitada para evitar las patologías. De todos modos, construcción húmeda o de mampostería y construcción industrializada no son comparables desde sus características técnicas. Mientras una trabaja con agua, elementos pesados y tiempos más prolongados, la segunda es una tecnología que trabaja con materiales normalizados, con sistemas livianos y de ejecución más rápida. La construcción en seco puede compatibilizarse con elementos u obras de construcción húmeda. Ejemplo de esto son los mejoramientos térmicos y acústicos a través de la incorporación de capas de sistemas en seco tanto en paredes internas como en fachadas; como así también la capacidad del sistema para realizar ampliaciones en obras existentes, tanto horizontales como en pisos superiores. Las intervenciones de fachadas existentes permiten mejorar sustancialmente los valores de aislamiento térmico, logrando que la construcción califique dentro de requisitos normativos más exigentes (leyes de acondicionamiento térmico, reglamentaciones,  etiquetas, etcétera).

“La construcción en seco implica sistemas más sustentables con el medio ambiente que la obra tradicional, y si se usa la máxima cantidad de madera en la construcción, se podría obtener una vivienda totalmente ecológica”, indica Paulo Tabbi, dueño de la empresa.