El Constructor

"La pandemia generó una oportunidad para transformar a Buenos Aires en un mejor exponente de ciudad"

Álvaro García Resta - entrevista

Construcción

Entrevistado por El Constructor, el secretario de Desarrollo Urbano de la ciudad de Buenos Aires, Álvaro García Resta, reflexionó sobre cómo prevén que los cambios de hábito derivados de la pandemia podrían transformar la utilización del espacio público y privado, la planificación y movilidad en CABA y las tendencias en los nuevos emprendimientos que se construyan.

Desde la Dirección General de Antropología Urbana realizaron encuestas para medir y analizar las percepciones, las transformaciones y las medidas preventivas incorporadas por los porteños durante el período de aislamiento obligatorio (ver recuadro).

¿Cuáles son los cambios coyunturales y estructurales que trajo la pandemia respecto a la forma en la que se vivirá en la ciudad a futuro?

Vamos a usar mucho la ciudad pero la pregunta a hacerse es cómo la usaremos así que salimos a preguntarles a los vecinos cómo estaban viviendo esto para identificar cuáles son los hábitos que la gente incorporó a raíz de la pandemia y que luego puedan darle forma a la ciudad que viene. Ya hicimos dos tandas y estamos por recibir los resultados de la tercera.

Además de que la gente incorporó más hábitos de aseo personal en la vida diaria, se observa que hay un comportamiento diferente en los espacios públicos. Por ejemplo, si se le pregunta a la gente si cuando regrese al espacio público usará los bebederos, la mayoría dice que no porque no sabrían quién podría haber tocado antes el botón o tomado agua. No obstante, todos dicen que le darían otro uso: lo utilizarían para lavarse las manos.

A los planificadores urbanos todo esto (las encuestas) nos sirve para tomar decisiones en base a datos reales que vienen de la gente, sin encerrarnos entre arquitectos a debatir cómo creemos que la gente usará los espacios.

El incremento del home office durante la cuarentena y las previsiones de que esta tendencia continuará en la "nueva normalidad", ¿cómo cree que afectaría la dinámica urbana? ¿Puede plantear una ciudad diferente?

Totalmente. En la actualidad, una de las cuestiones más salientes es el tema del home office y cómo los nuevos comportamientos impactarán en los espacios de oficinas y en el mercado (inmobiliario), que en gran parte se vuelca mucho a los edificios de oficina y -después de la sanción de nuestro Código Urbanístico- esta tendencia puede ser aún mayor.

Pero, habrá que ver cuántas personas de las organizaciones pueden quedarse trabajando en su casa, según la tarea que desarrollen o las comodidades que tengan. Tal vez algunos van a la oficina unos días y otros, el resto de los días. Lo más seguro es que los metros cuadrados de puestos de trabajo se mantengan, aunque tal vez no se vean los niveles de tasa de crecimiento que había. Esto genera crisis y oportunidades.

A medida que pasa el tiempo, hay más gente que dice que no (desea mantener home office) porque está más harta. Además, ahora los hijos están en las casas y cuando vuelvan al colegio ya no será lo mismo. Creo que seguramente vamos hacia un cambio pero que no será para todos ni para nadie ni todo el tiempo. Habrá una oportunidad en que se va a acelerar el proceso del teletrabajo como opción pero se desacelerarán los edificios de oficina como tendencia a la hora de elegir una reserva de valor en real estate.

Las ciudades competirán por traerse a aquellos que quieran y puedan trabajar desde su casa para el exterior. Por lo que, aquellos mercados (del real estate) que buscaban una reserva de valor en dólares entre los (compradores/inversores) locales deberían recalcular y salir a rastrear en las empresas globales.

Hay que empezar a mirar cómo el mercado se comportará en función de las primeras respuestas que ya hay. Aunque, por supuesto, la encuesta más importante será la del día después de abierta la cuarentena.


PARADIGMAS URBANÍSTICOS

Al desaconsejar la aglomeración de personas para evitar contagios, la pandemia puso en jaque algunos paradigmas de urbanización de las metrópolis, tanto en lo que se refiere a fomentar el transporte público y a la densificación de las ciudades.

Durante una entrevista que El Constructor le realizó en enero, al iniciar su gestión como secretario del área, sostenía ambos ejes como estandartes de su plan de gobierno. ¿Lo mantiene?

Sí, lo sostengo.

Pero uno de los fenómenos que se cree que tal vez sucedan es que -al tener acceso a la tecnología como para permitirle trabajar a distancia- la gente podría buscar mudarse hacia los suburbios…

Puede pasar. Pero, lo más importante es que seguramente no suceda una sola cosa. Es probable que pase un poco de todo lo que se menciona y todos tengan razón porque la ciudad es un hecho complejo.

Sin embargo, la densificación es la tendencia del paradigma actual de urbanización, producto de la vida moderna que es de interacción social. La gente quiere la socialización y desea volver al espacio público, que es la esencia de la ciudad. La tendencia es la de un mundo globalizado y sociable. Si bien este suceso (la pandemia) la cuestiona, aunque haya una amenaza sanitaria la gente elige vivir en la ciudad porque puede socializar.

Por eso ratifico la idea de la ciudad densa como el único dispositivo inteligente territorial, sano y sostenible. La cuestión es cómo nosotros -que estamos acostumbrados a administrar densidad- ahora lo hacemos de una manera más sana y cualitativa. La revolución que viene es la cualitativa y no la cuantitativa. Las ciudades ya no tendrán que estar tras el indicador de cantidad de áreas verdes por habitante sino que tendrán que hacer un coeficiente de calidad del espacio público porque con la pandemia la gente ya no se pregunta cuánto hay de área pública sino cómo es y la proximidad a la que está. La gente elige más inteligentemente qué es lo esencial para ellos.

La ciudad es sostenible y sana. Siempre fue así. Pero hoy se confunden los términos densidad y sano... Los que presionan por tener vida sana son los que viven en la ciudad, los runners. Eso muestra que la ciudad es esencialmente sana porque se encuentran en el parque y quieren hacer la actividad en conjunto. Es mentira que sano es aquel que tiene su propio espacio verde sólo para su beneficio. La ciudad es sociabilización.

Pero estos cambios en la interacción social, ¿pueden afectar la relación con los espacios públicos?

Pueden afectarla, es cierto. La gente está más distante pero los fines de semana los espacios están llenos. Tomarán sus recaudos hasta que aparezca la vacuna pero después inundarán los espacios públicos y la ciudad. Lo más importante es discutir cómo será el espacio público para los cambios que la gente incorpore.

No creo que haya una migración hacia los suburbios, si bien probablemente algunos tomen la decisión. Hay tres millones de personas que todos los días vienen a la ciudad y que probablemente elijan quedarse a vivir en ella. Se jugará la oportunidad de transformarse en una ciudad de seis millones de vecinos.

¿Entonces prevén que habrá más arraigo en CABA?

La ciudad tratará de capturar a esa gente que viene todos los días, para que se quede a vivir acá.

Y la apuesta que se hizo al transporte público y a fortalecer la movilidad, ¿cómo es el impacto a futuro? Porque más demanda de transporte implica mayor aglomeración de gente y en momentos pico no se da abasto...

Nuestra apuesta fue a la movilidad sustentable. Dentro de ese paradigma, el transporte público es el mayor exponente de la demanda masiva de movilidad sostenible. El crecimiento del uso de la bicicleta, del monopatín eléctrico… Cuando hablamos de transporte privado no es solo de autos, son medios de movilidad autogestionados. La ciudad viene apostando a ello de manera muy fuerte. Es una enorme oportunidad.

Hay inquietud de la gente que no quiere ir en colectivo y tampoco en auto. Por eso ahora la oportunidad del transporte son los medios autogestionados porque la gente no quiere compartir el transporte hasta que se sienta cómoda y segura de nuevo. Hace falta que aparezca la vacuna o baje la tasa de contagios para que la gente se vuelva a volcar a eso. El transporte público sigue siendo el paradigma a perseguir y es lo sostenible como modelo de transporte masivo.


MARCO

¿Sería funcional el nuevo Código de Planeamiento Urbano al modelo de ciudad que podría desarrollarse durante la pospandemia?

Estamos con la reforma (de esta normativa), lo estamos ajustando entre dos leyes. Es totalmente compatible. El Código Urbanístico tiene como principal objetivo la ciudad homogénea en términos volumétricos y lo que de alguna manera hizo fue "setear" la altura y la morfología.

Tanto por lo social como por lo urbano, la ciudad es continuidad y -en términos morfológicos- el Código persigue una unificación del tejido, con lo cual estamos totalmente alineados con eso. La ley marco es la del Plan Urbano Ambiental que actualmente estamos por actualizar.

El nuevo Código va totalmente con esta idea de densidad porque justamente lo que queremos es que ésta no sea compacta y alta en algunos puntos que hacen que la ciudad no sea continua, sino que esté desfragmentada en muchas volumetrías parejas. Preferimos repartir esa densidad de manera homogénea que en un conglomerado en un solo edificio en el medio de un barrio.

Si la tendencia del home office crece y se arraiga, probablemente la gente necesite trasladarse menos a centros más densos por lo tanto habrá menos necesidad de construir edificios...

Exactamente. La clave es la mixtura de usos: que la casa esté a 15 minutos de todos los servicios o de los centros de trasbordo para alguien que viene de las afueras. La idea es que todo tienda a mixturarse.

En este sentido, esta pandemia nos encuentra en la mejor de las situaciones, con las reformas de fondo ya hechas. La ciudad de Buenos Aires no tiene que salir a decir que piensa (de cómo debe ser la ciudad) sino que ya lo hizo con el Código Urbanístico que tiene mayor y homogénea morfología en los barrios, tiene la lógica de los corredores comerciales para tratar de levantar aquellas zonas comerciales de los barrios y descentralizar los grandes centros comerciales y, por otro lado, plantea la mixtura de usos.

Lo mejor que nos pudo haber pasado es que la pandemia apareció con esto ya propuesto. El Código está hecho a la medida de aquel que decide quedarse a vivir y trabajar en su barrio y acceder a todos los usos cerca de su casa. También para que el desarrollador que ya no quiere hacer más oficinas en Catalinas o en el Microcentro, las puede construir en los barrios porque habrá gente que necesite ir a trabajar cerca de su casa. Entonces, probablemente pasemos a ver algunos comercios transformados en espacios de coworking, por ejemplo.

Creo que a aquel que esto lo encuentre creativo y despierto, hoy dispone de todas las herramientas. La pandemia nos generó un momento de real oportunidad para que esas herramientas transformen a Buenos Aires en un mejor exponente de ciudad.

¿En qué estado de avance está el proceso de aprobación de modificaciones y ajustes del Código de Planeamiento?

Está muy avanzado y con un consenso casi unánime entre todas las instituciones que representan a los profesionales, vecinos y desarrolladores. Les dimos un rol muy protagónico a todos ellos, en conjunto con el de la Legislatura. Estimo que durante el próximo mes ya estaremos discutiendo la audiencia pública.


NUEVOS PROYECTOS

Dada la delicada situación económica y presupuestaria, ¿en qué estado están los grandes proyectos urbanos que tenían en obra y por lanzar? ¿Seguirán adelante con todos o los reprogramarán?

Nunca postergamos nada. Lo que hacemos es adaptar la factibilidad del proyecto a la nueva realidad y, por supuesto, sabemos que la realidad cambió así que es probable que algunos proyectos sufran modificaciones en su ejecución o línea de tiempo pero no producto de la postergación sino de esta nueva realidad.

La agenda del Gobierno es la misma o más ambiciosa. A futuro seguramente saldremos con algunas propuestas porque esta situación también generó oportunidades bastante disruptivas.

¿Cómo son las nuevas propuestas que trabajan?

Hay de todo... nuevas formas de abordar el espacio público -que ya lo veníamos haciendo- pero más enfocado a entender al espacio urbano como algo sano y sostenible. Para ello, la densificación de la ciudad es una herramienta muy importante que perseguimos y que me parece que esta pandemia dejó en claro. Vamos a generar herramientas más poderosas de densificación pero no cuantitativa sino cualitativa. La ciudad de Buenos Aires no es densa, tiene tres millones de habitantes en 200 km2.

¿Qué tipo de incentivos lanzarían?

Urbanísticos y -fundamentalmente- económicos, que no serían solo ligados a lo fiscal. Serán bastantes disruptivos.

¿Cuándo presentarían estas propuestas?

Será parte del paquete de reactivación económica que tendrá al desarrollo urbano como protagonista, en relación a la cantidad de empleos a generar y de la economía. La construcción es un dinamizador de la economía en las ciudades.

¿En qué estado están los proyectos de obras que venían trabajando? ¿El desarrollo del Parque de la Innovación? ¿La mudanza del Mercado de Hacienda de Liniers y la reurbanización de esa zona?

Salió publicado que el proyecto del Mercado de Liniers tuvo una prórroga pero se maneja con la misma energía y los mismos plazos, si bien por supuesto sabemos que el contexto cambió. Este proyecto no estaba en obra con lo cual no podíamos seguir avanzando. Sabemos que el contexto no es el mismo para el sector privado pero, por nuestra parte, seguimos con la misma voluntad de avanzar con la mayor celeridad posible pero siendo conscientes de que se vio muy frenado. Por parte del Ejecutivo sostenemos el mismo nivel de avance y estamos tratando de trabajar en conjunto con la Legislatura, buscando tiempos más agresivos en función de la nueva realidad.

En tanto, la construcción del nuevo Club de Tiro Federal no frenó porque como es una obra pública pudo continuar su actividad. En el Parque de la Innovación estamos en tiempo y está planeado desarrollarlo con el mismo plazo. 

También tenemos la voluntad de avanzar con Devoto (la mudanza del penal y la reurbanización del predio que quedará vacante). Se sigue con la obra en Marcos Paz donde estará la nueva cárcel y de nuestro lado estamos avanzando sin mover ningún plazo. Para este proyecto tenemos listas las bases del concurso de arquitectura, tal como lo estamos haciendo con la urbanización en Costa Salguero donde seguimos adelante y estamos próximos a conocer el fallo del jurado. En ambos casos, la idea es hacer el concurso urbanístico, elegir al ganador y que la normativa surja del proyecto triunfante, como se hizo con el Parque de la Innovación.

¿Continuarán en la misma línea con los trabajos de urbanización y mejoras en los barrios carenciados? Porque la pandemia evidenció los problemas de hacinamiento y de falta de servicios básicos en las villas.

En gran parte, el éxito en aplanar la curva en la Villa 31 radica en todo lo que ya se hizo. Si no hubiese sido así, hoy estaríamos como en las villas del Conurbano. Entonces hay que hacer más de lo que ya veníamos haciendo en los barrios más vulnerables: urbanizar porque la gente necesita espacios públicos y viviendas de calidad. No es casualidad que cuando el virus llegó al Barrio 31 se fue bastante rápido. La pregunta a hacerse es por qué no se fue tan velozmente en otros barrios. Esto es un desafío para los tomadores de decisión.

MARÍA EUGENIA USATINSKY