El Constructor

La pandemia y sus efectos: Fuerza mayor-Caso fortuito

Coronavirus - obras públicas

Construcción

Con las sucesivas cuarentenas las obras públicas quedaron paralizadas a lo largo de todo el país. En los hechos , las obras suspendidas en forma indeterminada obligaron a que los trabajos no pudieran continuar ejecutándose , quedando desiertas en los lugares específicos, sin personal de obra, algunas con retiro de los equipos-maquinarias total o parcial y otras , con los equipos en los sitios de ejecución. Todos ellos pasaron de tener productividad al nuevo estado de “improductivos” . Es la consecuencia lógica de una parálisis o suspensión en la obra pública, que puede suceder por distintas razones. Siempre en la historia de las obras, se sucedieron diversas causas, pero nunca por una pandemia. Legal y contractualmente, lo correcto es que los Comitentes de las obras hayan emitido la documentación apropiada a las circunstancias, que sería una suspensión causada de cada obra, respaldada por los actos administrativos pertinentes, ya sea Decretos -Resoluciones-Disposiciones tanto nacionales, provinciales o municipales según la jurisdicción de cada Comitente responsable de cada licitación-obra afectada. Considero que la figura correcta y más apropiada es la de la “Neutralización de obra”, por todo el plazo insumido durante las cuarentenas , pudiendo reactivarse el plazo original con las habilitaciones que el gobierno , tanto a nivel nacional, provincial o municipal vayan permitiendo con aprobación y cumplimiento de los correspondientes protocolos. No tengo dudas, que muchísimas obras deben tener un vacío administrativo documental a este respecto, pero es necesario se instrumente para dar legalidad y prolijidad a este proceso inédito que sufrieron las obras , que seguramente fue a nivel mundial. Dicho esto, abordemos el tema de responsabilidad por perjuicios económicos relacionados a la suspensión y parálisis de las obras por causa de la Pandemia y sus cuarentenas. En primer lugar, dejar claro que las obras pararon por orden gubernamental, es decir por decisión legal del Estado. Y el Estado , en sus diversas jurisdicciones , es el Comitente de todas las obras públicas en el país. Esto implica una causal clara de Actos de la Administración . Pero también se da un caso de fuerza mayor independiente y previo, que es la pandemia, los contagios, que aparecería como causal con entidad de representar caso de fuerza mayor extraordinario , por sí solo. Pero no hay duda, que estos hechos-actos generadores de la situación de paralización de las obras públicas...exceden la responsabilidad de las empresas contratistas que tenían a cargo la ejecución de las obras en ese momento crítico. ¿Qué dice la ley? Como sabemos tenemos muchas leyes de Obras Públicas en el país, son 25, 23 de cada provincia, 1 de la Nación , y 1 de CABA. Como siempre indico, hay que estar a cada ley según jurisdicción del Comitente de cada licitación-obra. Y este tema hoy en análisis, debe ser resuelto con la letra de cada norma, que seguramente tendrá variaciones respecto a las demás vigentes en el país. CASO FORTUITO O FUERZA MAYOR Veamos aquí la Ley Nacional de Obras Públicas Nº 13064 , norma madre de la que derivaron muchas provinciales, qué dice a este respecto, enfocando una alteración que causa un perjuicio a las contratistas , específicamente por una causal ajena a las mismas , y derivada de caso fortuito o fuerza mayor. Capítulo V :De las alteraciones de las condiciones del contrato. Art. 39. -E1 contratista no tendrá derecho a indemnización por causas de pérdidas, averías o perjuicios ocasionados por su propia culpa, falta de medios o errores en las operaciones que le sean imputables. Cuando esas pérdidas, averías o perjuicios provengan de culpa de los empleados de la administración, o de fuerza mayor o caso fortuito, serán soportados por la administración pública. Continúa la Ley definiendo la interpretación de casos fortuito, fuerza mayor y actos forzosos de la Administración: “Para los efectos de la aplicación del párrafo anterior se considerarán casos fortuitos o de fuerza mayor: a) Los que tengan causa directa en actos de la administración pública, no previstos en los pliegos de licitación; b) Los acontecimientos de origen natural extraordinarios y de características tales que impidan al contratista la adopción de las medidas necesarias para prevenir sus efectos.” Conclusión: Sobre la cuestión planteada en el título de este Artículo de El Licitador, podemos afirmar que la Ley Nacional de O.P. nos da una sorpresa, gratamente, ya que contraría abiertamente su mala fama de ser una normativa con carácter de exorbitancia y predominancia a favor del poder público, que desequilibra la posición de equivalencia de derechos entre las partes, siempre en perjuicio del contratista particular. Esto lo vemos claramente en el desenlace final de este artículo 39 , que le carga al Estado comitente la responsabilidad de los perjuicios que pueda haber causado un hecho extraordinario irresistible o el acto del Estado sobre las obras en ejecución. Por supuesto, como seguiremos viendo en capítulos futuros, las Contratistas deben formular los reclamos en tiempo y forma y probarlos debidamente, en una secuencia documental similar a la demostración de gastos improductivos por causas ajenas a la empresa. A solicitud de los lectores, contratistas interesadas, podremos hacer el análisis de esta situación a la luz de las distintas leyes provinciales –CABA- , que nos puedan solicitar expresamente. © El Constructor DR. HUGO CAPPELLON consultorio@elconstructor.com