El Constructor

Inversión de U$S 350 M para la Central Termoléctrica Genelba

Central Termoléctrica Genelba

Infraestructura

Este mes finaliza la construcción de las obras de ampliación de la Central Termoeléctrica Genelba, que opera el grupo Pampa Energía, si bien el proceso de puesta en marcha concluirá en junio cuando se concrete su habilitación comercial. Los trabajos-que permitirán incrementar la potencia instalada en 374 Mw- están a cargo del consorcio integrado por la firma alemana Siemens y la argentina Techint Ingeniería y Construcción. La inversión comprometida es de u$s 350 millones.

 

Su construcción demandó 700 tn de piping (tubos), más de 10.000 m3 de hormigón estructural, se usaron unas 10.000 tn de equipos, más de 300.000 ml de cables eléctricos y hubo alrededor de 1.200 personas trabajando en los momentos pico de obra.

 

Esta planta, que se ubica en el partido de Marcos Paz, provincia de Buenos Aires, está operativa desde hace 20 años. Comenzó en 1999 con un ciclo combinado de 674 Mw de potencia instalada, compuesto por dos turbinas de gas de 219 Mw cada una y una turbina de vapor de 236 Mw. En tanto, en 2009, en el mismo predio comenzó la operación comercial de otra turbina de gas (denominada Genelba Plus) de 169 Mw de potencia instalada, en ciclo simple. Así, la capacidad total del complejoera de 843 Mw previo a la obra de ampliación actual, lo que representaba el 2,2% de la capacidad instalada total de la Argentina.

 

Los trabajos en ejecución-que Pampa Energía se adjudicó en 2017 como parte de una licitación abierta, mediante la Resolución 287- se llevan a cabo en una zona lindante a la estructura existente. En mayo se inauguró la primera etapa de este proyecto, con la puesta en marcha de la cuarta turbina de gas del complejo, que sumó 185 Mw de potencia. A esta etapa, le continúa otra cuya construcción se prevé finalizar este mes e incluye la instalación de una nueva turbina a vapor (TV20), que hará el segundo cierre de ciclo combinado de la planta, lo que permitirá generar 192 Mw.

 

Es decir, una vez que se obtenga la habilitación comercial (en junio de este año), el sistema eléctrico nacional contará con alrededor de 374 Mw nuevos (370 Mw en verano y 377 Mw en invierno) y esta central pasará a generar en total 1.247 Mw, posicionándose como una de las más grandes del país.

 

Durante una charla brindada en el Centro Argentino de Ingenieros (CAI), se explicaron los detalles de esta obra y los desafíos a superar durante la construcción. Al abrir el encuentro, el Ing. Pablo Bereciartua, vicepresidente del CAI, destacó que "este proyecto es emblemático" y señaló que es una prueba de "la enorme importancia de pensar en el mediano y largo plazo y de continuar políticas".

 

Por su parte, el Ing. Benjamín Guzmán, director de Generación de Energía de Pampa Energy, inversor y operador de la central, puntualizó las principales condiciones favorables de Genelba que le significaron una ventaja competitiva en el mercado: "La proximidad a la Subestación Ezeiza, nodo central del sistema argentino; por otro lado, en la provisión de gas, la cercanía al anillo de TGS, la posibilidad de conectarse en una zona tarifaria conveniente, y la facilidad al abastecimiento de agua para hacer la refrigeración del ciclo".

 

El combustible que utiliza esta planta es gas natural proveniente de yacimientos propios, transportado por TGS y conectado a Genelba por un gasoducto de 8 km de longitud y 24 pulgadas de diámetro. El consumo, a potencia máxima, en los ciclos combinados es de 5,4 Mm3/día.

La central se ubica en un lugar estratégico, al encontrarse a sólo un kilómetro de distancia de la estación transformadora de Ezeiza, nodo de referencia del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) para la provisión de energía del país. Desde 2000 a 2018, la generación media anual histórica de esta central es de 4.722 GWh, con un máximo de 5.449 GWh registrado en 2012 y un mínimo de 3.438 GWh, en 2001.

 

En particular, sobre Techint Ingeniería y Construcción, Guzmán remarcó el rol de esta compañía que "no es una constructora sino una empresa de ingeniería" y esta diferenciación resulta especialmente importante para hacer un proyecto de esta naturaleza, que requiere "diseño, proceso, ingeniería de alto vuelo, resolver innumerables problemas que se presentan y, luego, encarar la construcción, lo que implica abastecimiento, logística, comercio exterior y despliegue de máquinas de un porte y una cantidad sobresaliente, tener recursos y muy buena relación con los tecnólogos.

 

Esto nos dio una alineación de objetivos que fue uno de los factores de éxito de este proyecto, que está en 97-98% de avance (al 3 de diciembre). Laampliación de la puesta en servicio se hará a inicios de 2020 y en junio será la habilitación comercial".

 

PARTICULARIDADES

 

El desarrollo central de la charla estuvo a cargo del Ing. Gustavo Gallino, director del Área Sur de Techint Ingeniería y Construcción, que explicó cómo funciona una central termoeléctrica de este tipo (ver recuadro ) y exhibió tomas aéreas del predio en el que se encontraba la planta original y del área que intervinieron.

 

También enumeró algunos de los beneficios de generar energía con centrales de ciclo combinado, en comparación a las convencionales de carbón: "Desde el punto de vista de la ocupación del espacio, las de ciclo combinado necesitan mucho menos superficie (40.000 m2 vs 100.000 m2) y son más eficientes (ya que del combustible usado en una central combinada se obtiene el 60% de la energía que tiene el gas vs. 45% de la energía interna que tiene el carbón en una convencional). Además, la contaminación ambiental que produce un ciclo es mucho menor, con menos emisiones, y tiene mejor rendimiento".

 

Entre los equipos suministrados por Techint-a cargo de la construcción y montaje de esta obra- figuran: torre de enfriamiento, bombas de circulación, puente grúa del edificio de la turbina de vapor, skids de inyección de químicos, sistema de limpieza del condensador, caldera de vapor auxiliar, intercambiador de calor de placas, bombas de drenaje del tanque de blowdown, puentes grúa y monorieles.

 

Al respecto, el director de Techint señaló que "hay mucho equipo de altura y de mucho riesgo en el trabajo por lo que es muy importante manejar y controlar la seguridad y mantener estándares para cuidar a nuestra gente. La seguridad de nuestro personal es mandataria" y para ello se los capacita en seguridad y calidad permanentemente porque "la construcción es una industria que tiene mucha rotación de su gente por lo que mucho personal entra y sale así que se capacita a todos".

En tanto, Siemens quedó a cargo de la entrega de la turbina de gas (SGT5 2000 E), la turbina de vapor (SST5-4000) con condensador, generadores y transformadores, las calderas de recuperación, los equipos de playa y las líneas de conexión de 500 kV y 132 kV.

 

DESAFÍOS

 

El Ing. Gallino detalló que construir una central de ciclo combinado en Argentina implica "muchos desafíos, no solamente desde el punto de vista de la ingeniería y de las provisiones, sino también en el cumplimiento de las normativas ambientales y de seguridad que año a año son cada vez más exigentes; en la generación de los recursos, que son escasos; en estar preparados para mitigar riesgos dado que su gestión en la construcción de un proyecto de esta naturaleza es muy importante; y en la gestión de los stakeholders (como los sindicatos y la comunidad) porque hay que estar preparados para saber cómo negociar con ellos. Además, no ha sido sencillo conseguir mano de obra, sobre todo por la demanda especializada que necesita este tipo de proyectos".

 

Otro cuestión que resulta compleja de resolver, según explicó el Ing. Gallino, es "el piping, que es toda la cañería involucrada en este tipo de proyectos, porque si bien la cantidad -más de 700 tn- es relevante, lo más importante es la combinación de materiales que hay en una central térmica porque eso implica un montón de tecnologías diferentes para soldar ese piping".

 

Al respecto, agregó: "El piping es uno de los grandes desafíos que tenemos siempre en la compañía, que nos parece que está resuelto en la ingeniería pero cuando lo vamos a ejecutar siempre termina siendo un cuello de botella. Esto sucede por un montón de motivos: hay interferencias que resolver, hay que conseguir los soldadores calificados para cada uno de los materiales que tenemos o hay cambios".

 

El exponente de Techint resaltó el rol multiplicador de fuentes de trabajo que tienen obras como Genelba, la cual ha involucrado a más de 560 Pymes y de 47 subcontratistas en las diversas etapas de su ejecución. Pero, a su vez, ello genera más desafíos: "Como compañía somos integradores porque integramos un montón de cosas, de equipos y materiales fundamentalmente que les compramos a otros y que definen los proveedores. Entonces, nosotros vamos haciendo nuestra ingeniería en función de la definición del resto que tenemos que integrar (bombas, turbinas, etcétera) y es un gran desafío poder comprar a tiempo, diseñar con lo que nos dan los proveedores, poder verificar la trazabilidad de todas las provisiones para que lleguen en el momento oportuno, poder recibirlas y acopiarlas y manejarlas en el proyecto adecuadamente, de modo tal que no haya inconvenientes al momento del montaje. Hay que ser muy rigurosos en el cumplimiento del programa".

 

En cuanto a seguridad y cuidado del medio ambiente, este ingeniero lamentó que "por no tener en Argentina una continuidad de proyectos se va perdiendo el personal calificado lo que hace que, cuando se lo vuelve a ingresar, hay que volver a prepararlo, a capacitarlo, a darles todas las herramientas para poder cumplir con los estándares internacionales e internos que tenemos dentro de la organización". Trabajar en ello es importante porque "si se descuida puede generar un impacto al medio ambiente ya que se está instalando una planta en un sitio donde no había nada y, si no somos capaces de controlar los residuos o si dejamos que la gente arroje las cosas en cualquier lugar, la etapa de construcción puede ser muy dañina".

 

También este tipo de obras implica un esfuerzo de coordinación multidisciplinaria porque al ser un proyecto llave en mano "intervienen todas las disciplinas de la ingeniería y de montaje, desde la obra civil hasta la puesta en marcha", además de que en este caso resulta particularmente complejo dado que la ampliación se construye al lado de instalaciones que ya están operativas y hay que evitar interferir con su funcionamiento.

 

Más allá de esta obra en particular, sobre la perspectiva del mercado energético en general, durante su exposición y en la ronda de preguntas, el Ing. Gallino consideró que visualiza un futuro prometedor para esta industria: "Somos un país con gas, sobre todo con el desarrollo de Vaca Muerta, por lo quela lógica sería que este tipo de proyectos se sigan haciendo en Argentina. Hoy la matriz energética nacional tiene más del 50% térmico, fundamentalmente de gas, si bien hay algo de gasoil y de carbón, pero muy poco. El resto son otros tipos de energía: renovables, hidráulica y nuclear. Con el advenimiento de Vaca Muerta pensamos que se continuará su desarrollo; el gas debería ser el principal motor para generar pero dependerá de las nuevas condiciones que tenga la Argentina", concluyó.